Plantilla Carta de Presentación: Modelos Profesionales en Word y PDF
Una carta de presentación es el documento de una página que acompaña a tu currículum y explica, en tres o cuatro párrafos, por qué encajas en ese puesto y en esa empresa concretos. Aquí tienes las plantillas listas para editar y la guía completa para adaptarla a cada oferta.
Descarga esta plantilla
El documento viene con la estructura ya montada: encabezado, saludo, los tres párrafos del cuerpo, cierre y firma. Solo tienes que sustituir el texto entre corchetes por el tuyo y ajustar el nombre de la empresa y del puesto.
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Qué es una carta de presentación y qué hace que el CV no haga
La carta de presentación es un documento breve, de una sola página, que envías junto a tu currículum cuando te postulas a un puesto. Su trabajo es distinto al del CV: el currículum enumera hechos comprobables en orden (formación, empleos, herramientas), y la carta los interpreta. Explica qué relación hay entre lo que has hecho y lo que la empresa necesita ahora mismo, y añade el contexto que una lista de trabajos nunca puede dar: por qué te interesa esa compañía, por qué cambias de sector, por qué hay un hueco de ocho meses en tu trayectoria, qué te llevó a especializarte en lo que te has especializado.
Ese matiz tiene una consecuencia práctica muy directa: si tu carta se puede leer entera cambiando el nombre de la empresa por otro cualquiera, no está haciendo su trabajo. Es texto de relleno que ocupa el sitio de un argumento. Una carta útil solo funciona para una oferta, la que estás contestando, y para las demás habría que reescribirla al menos en parte.
La prueba de fuego: tapa el nombre de la empresa y el del puesto en tu carta. Si el texto sigue teniendo sentido tal cual para cualquier otro anuncio, todavía no es una carta de presentación, es una plantilla sin rellenar.
Carta de presentación, carta de motivación y carta de recomendación no son lo mismo
Los tres nombres se confunden a diario y describen documentos con autor y finalidad distintos. La carta de presentación la escribes tú para acompañar tu CV en una candidatura laboral y gira sobre el encaje con un puesto concreto. La carta de motivación también la escribes tú, pero se usa sobre todo en el ámbito académico (másteres, becas, programas de movilidad) y ahí pesa más tu proyecto personal y tus razones para elegir ese programa que tu experiencia profesional. La carta de recomendación no la firmas tú: la escribe un antiguo jefe, un profesor o un cliente que responde por tu trabajo, y su valor está justamente en que viene de un tercero. Si necesitas ese otro documento, tienes la plantilla de carta de recomendación y la plantilla de carta de motivación en sus propias páginas, con la estructura que corresponde a cada una.
Cuándo la piden y cuándo conviene mandarla igualmente
Hay tres escenarios habituales. En el primero, la oferta la exige de forma expresa: entonces no es opcional y su ausencia descarta la candidatura sin que nadie llegue a mirar el CV. En el segundo, el formulario ofrece un campo opcional de carta o de texto libre: rellenarlo te distingue del grueso de candidaturas que lo dejan vacío, y cuesta quince minutos. En el tercero, no hay ninguna oferta publicada y escribes por iniciativa propia; ahí la carta no acompaña al CV, es el documento principal, porque nadie te ha pedido nada y tienes que justificar el propio contacto.
Hay un cuarto caso en el que conviene incluirla aunque nadie la reclame: cuando tu candidatura tiene algo que explicar. Un cambio de sector, una vuelta al mercado laboral tras una excedencia o una baja larga, una mudanza a otra ciudad, un salto de responsabilidad grande, un título extranjero. Si no lo cuentas tú, quien revise el CV rellenará el hueco con la suposición que le parezca, y rara vez será la más favorable.
Estructura de la carta, párrafo a párrafo
La plantilla que descargas arriba ya trae esta estructura montada. Lo que sigue explica qué función cumple cada bloque, para que cuando sustituyas el texto sepas qué estás sustituyendo y no acabes con un documento correcto por fuera y vacío por dentro.
Encabezado: tus datos y los de la empresa
Arriba a la izquierda o centrado, según el diseño: nombre y apellidos, teléfono, correo electrónico y localidad. Debajo, alineados a la izquierda, el nombre de la persona destinataria si lo conoces, su cargo, el nombre de la empresa y la ciudad. A la derecha, la ciudad y la fecha de envío. Usa la misma tipografía, el mismo cuerpo de letra y los mismos colores que en tu currículum: cuando los dos documentos se abren seguidos, esa coherencia visual se nota y transmite orden.
Saludo: a una persona, no a un buzón
«Estimada Sra. Gómez» y «Estimado Sr. Ramírez» funcionan mejor que cualquier fórmula genérica, y encontrar ese nombre suele costar menos de lo que parece: mira el propio anuncio, la sección de empleo de la web corporativa, la firma del correo desde el que te contactaron o el buscador de personas de LinkedIn filtrando por empresa y por «recursos humanos» o «talent». Si tras ese repaso el nombre no aparece, dirígete al equipo: «Estimado equipo de Selección», «Estimado equipo de Operaciones». Lo que conviene evitar es «A quien corresponda», que suena a circular, y también los saludos demasiado informales con alguien que no conoces.
Primer párrafo: qué puesto y por qué esta empresa
Dos o tres frases. Di a qué puesto te presentas, con el título exacto y la referencia si la hay, y dónde has visto la oferta. Y en la misma frase, o en la siguiente, menciona algo específico de la compañía que explique tu interés: una línea de producto, un mercado en el que acaban de entrar, la forma en que organizan el servicio, un proyecto del que hayan hablado públicamente. Ese detalle es lo que demuestra que has dedicado diez minutos a mirar quiénes son, y es la diferencia entre una candidatura y un envío masivo.
Segundo párrafo: tu propuesta de valor, con hechos
Aquí va el núcleo. Elige dos o tres cosas que hayas hecho y que respondan directamente a lo que pide el anuncio, y cuéntalas con resultado. No «tengo experiencia en atención al cliente», sino «llevé durante dos años la atención posventa de una tienda con unos 400 pedidos al mes y reduje el tiempo medio de respuesta de dos días a menos de cuatro horas». Las cifras que uses tienen que ser tuyas y ciertas, porque son exactamente lo que te van a preguntar en la entrevista. Si tu trabajo no genera métricas fáciles, describe el alcance: cuántas personas, qué presupuesto, qué territorio, qué volumen.
Tercer párrafo: encaje con el equipo y con la forma de trabajar
Es el párrafo que más gente se salta y el que más diferencia marca en perfiles parecidos. Aquí no hablas de resultados sino de cómo trabajas: en qué tipo de equipo rindes, qué metodología manejas, cómo te llevas con la incertidumbre o con los procesos muy pautados, qué te motiva del día a día del puesto. Conéctalo con lo que la oferta insinúa sobre la cultura de la empresa. Si el anuncio insiste en autonomía y en trabajo en remoto, cuenta cómo te organizas sin supervisión constante; si insiste en trato con cliente, cuenta cómo gestionas una conversación difícil.
Cierre: disponibilidad y siguiente paso
Dos frases. Agradece la lectura, muestra disponibilidad para ampliar lo que haga falta en una conversación y propón el siguiente paso de forma concreta: «quedo a tu disposición para concretar una entrevista cuando os venga bien». Evita el condicional excesivo («me gustaría poder tener la oportunidad de quizá...»), que resta firmeza. Cierra con «Un saludo cordial» o «Atentamente», tu nombre completo y, si envías la carta impresa, la firma.
La posdata, opcional y útil
Una posdata de una línea se lee casi siempre, porque rompe el bloque de texto. Sirve para colocar un dato que no encajaba en el cuerpo: un enlace a tu portafolio, una certificación que acabas de terminar, la disponibilidad de incorporación inmediata. No abuses: una posdata, corta, y solo si aporta algo que no estaba ya.
| Bloque | Qué hace | Extensión | Fallo más repetido |
|---|---|---|---|
| Encabezado | Identificarte y situar el documento | 4-6 líneas | Incluir datos personales que sobran |
| Saludo | Dirigirte a una persona concreta | 1 línea | «A quien corresponda» |
| Párrafo 1: gancho | Puesto, canal y motivo del interés | 40-60 palabras | Empezar por «Me dirijo a ustedes...» |
| Párrafo 2: valor | Dos o tres logros con resultado | 80-120 palabras | Repetir el CV en prosa |
| Párrafo 3: encaje | Cómo trabajas y con quién | 60-90 palabras | Omitirlo por completo |
| Cierre | Disponibilidad y siguiente paso | 25-40 palabras | Pedir perdón por molestar |
| Firma | Nombre y despedida formal | 2 líneas | Olvidar el teléfono de contacto |
Longitud y formato: cuánto ocupa según por dónde la mandes
La respuesta corta a «cuánto debe ocupar una carta de presentación» es: una página, nunca más. La respuesta larga es que la extensión depende del canal, porque no se lee igual un adjunto que se abre a propósito que un correo que se ojea en el móvil entre reuniones.
Para el documento adjunto, el rango cómodo está entre 250 y 350 palabras: tres o cuatro párrafos, márgenes de 2 a 2,5 cm, cuerpo de 11 o 12 puntos e interlineado de 1,15. Con esos ajustes cabe todo sin apretar y queda aire suficiente para que el ojo descanse. Si al maquetarla te sale una segunda página con tres líneas huérfanas, sobra texto: recorta el párrafo de encaje, que suele ser el más redundante.
Para el cuerpo de un correo, baja a 150-200 palabras y párrafos de dos o tres líneas. En pantalla de móvil, un bloque de siete líneas seguidas se salta entero. Y para las cajas de texto libre de los portales de empleo, escribe pensando en que ese campo puede tener límite de caracteres y a veces se come los saltos de línea: frases cortas, sin viñetas, sin negritas.
| Canal | Extensión | Formato del archivo | A tener en cuenta |
|---|---|---|---|
| Adjunto junto al CV | 250-350 palabras | PDF (editado en .docx) | Nombra el archivo con tu nombre y el puesto |
| Cuerpo del email | 150-200 palabras | Texto plano o HTML simple | Párrafos de 2-3 líneas, sin imágenes |
| Formulario de portal de empleo | 120-180 palabras | Texto en la caja libre | Puede haber límite de caracteres |
| Mensaje de LinkedIn | 60-100 palabras | Texto en el mensaje | Una sola idea y una pregunta clara |
| Carta impresa (feria, entrega en mano) | 250-300 palabras | Papel, una cara | Firma manuscrita y misma tipografía que el CV |
Cómo adaptar la carta a cada oferta en quince minutos
Personalizar no significa escribir desde cero cada vez. Aproximadamente el 70 % de tu carta es estable —quién eres, qué sabes hacer, cómo trabajas— y el 30 % restante es lo que cambia en cada envío. El método que sigue está pensado para que ese 30 % salga bien y rápido.
Paso 1: subraya la oferta y saca cinco requisitos
Copia el anuncio en un documento y marca todo lo que sea una exigencia concreta: años de experiencia, herramientas, idiomas, tipo de cliente, responsabilidad sobre presupuesto o equipo, disponibilidad para viajar. Ordénalos por el peso que les da el propio texto: lo que aparece en el titular y en las dos primeras líneas del apartado de requisitos pesa más que lo que va al final en una lista de «se valorará».
Paso 2: monta la tabla espejo
Dos columnas. En la izquierda, cada requisito con las palabras exactas del anuncio. En la derecha, tu prueba de que lo cumples: un proyecto, una cifra, una responsabilidad, un certificado. Si una fila se queda vacía, tienes dos opciones honestas: buscar la experiencia más próxima que sí puedas defender, o reconocer la brecha y decir qué estás haciendo para cerrarla. Inventar la fila es la peor de las tres, porque la entrevista la desmonta en un minuto.
Paso 3: reescribe solo el 30 % variable
Con la tabla delante, cambia el nombre de la empresa y del puesto, el detalle específico del primer párrafo y los dos o tres ejemplos del segundo, eligiendo los que llenan las filas más pesadas de la tabla. El párrafo de encaje casi siempre se puede reutilizar con un retoque. Esa es toda la adaptación.
Paso 4: pasa el filtro de las palabras del anuncio
Relee tu carta comprobando que las expresiones clave del anuncio aparecen en tu texto de forma natural, con las mismas palabras que ellos usan. Si el anuncio dice «gestión de cuentas», no escribas solo «llevar clientes». No se trata de repetirlas cinco veces, sino de que estén una vez cada una y en un contexto que las sostenga.
Guarda cada carta que envías en una carpeta con el nombre de la empresa y la fecha. A las tres semanas no recordarás qué le contaste exactamente a cada una, y en la entrevista te van a preguntar por lo que escribiste.
Autocandidatura espontánea: escribir cuando no hay oferta
La autocandidatura es una carta que envías a una empresa que no ha publicado ninguna vacante. Cambia por completo el punto de partida: ya no respondes a una petición, así que tienes que justificar tú mismo por qué esa persona debería dedicarte cinco minutos. Es el tipo de carta más difícil de escribir y, cuando sale bien, la que menos competencia tiene, porque llega fuera de un proceso con doscientos candidatos.
A quién dirigirla
Al responsable del área en la que quieres trabajar, no al buzón genérico de recursos humanos ni al formulario de contacto de la web. Si quieres entrar en el equipo de logística, escribe a quien dirige logística: es quien sabe si le falta gente y quien puede abrir la conversación internamente. Localiza el nombre en LinkedIn y, si no encuentras el correo, escribe a la dirección general de la empresa pidiendo que hagan llegar el mensaje a esa persona, indicándola por su nombre y cargo.
Qué ofrecer cuando no sabes qué necesitan
Aquí está la clave del formato. En lugar de decir «me gustaría formar parte de su equipo», nombra algo observable: han abierto tienda en otra provincia, han lanzado una línea nueva, su web tarda en cargar, están contratando comerciales pero nadie lleva el seguimiento posventa. A partir de esa observación, plantea qué sabes hacer al respecto y qué has hecho antes parecido. La carta pasa de pedir un favor a proponer una solución, y eso cambia la conversación entera.
Qué pedir al final
No pidas un puesto, porque no lo hay. Pide una conversación breve de quince minutos, presencial o por teléfono, para entender cómo trabajan y ver si tiene sentido seguir hablando. Es una petición pequeña, fácil de conceder, y abre la puerta a que te tengan presente cuando la vacante aparezca. Añade que estarás encantado de que guarden tu candidatura para futuros procesos.
El seguimiento, sin pasarse
Si no hay respuesta, escribe una vez más a los diez o quince días, en tres líneas, recordando el mensaje anterior y añadiendo algo nuevo (un trabajo que has terminado, una certificación). Si tampoco hay respuesta, para. Un tercer correo no consigue nada y sí deja mala impresión. Vuelve a esa empresa dentro de seis meses si sigue interesándote, o cuando publiquen una oferta real.
La versión para email: asunto, cuerpo y adjuntos
La mayoría de las candidaturas ya no se envían por correo postal, pero muchas siguen llegando por correo electrónico directo, sobre todo en empresas pequeñas y en autocandidaturas. Ese envío tiene tres piezas y las tres se pueden estropear.
El asunto
Descriptivo y con referencia. «Candidatura a Técnico de Marketing Digital (ref. 4821) — Laura Sánchez» localiza el mensaje en una búsqueda tres semanas después. Los asuntos vacíos («Currículum», «Solicitud de empleo», «Hola»), los que llevan exclamaciones y los que intentan ser ingeniosos juegan en contra: el primero se pierde entre otros veinte iguales y los otros dos suenan a correo comercial.
El cuerpo
Versión corta de la carta, 150-200 palabras, con la misma lógica de párrafos pero comprimida: puesto y motivo, dos logros, disponibilidad. No escribas «adjunto CV y carta, un saludo» y nada más, porque estás desaprovechando el único texto que se lee seguro. Y tampoco pegues la carta completa en el cuerpo y además la adjuntes idéntica: repetirla palabra por palabra hace que la segunda lectura sobre.
Los adjuntos
Dos archivos, no más, en PDF y con nombres legibles: «CV_Laura_Sanchez_Marketing.pdf» y «Carta_Laura_Sanchez_Marketing.pdf». Nada de «documento1.pdf», «cv_final_final_v3.pdf» ni carpetas comprimidas, que muchos filtros corporativos bloquean. Comprueba el peso: por encima de 5 MB puede rebotar. Y abre los adjuntos una última vez antes de darle a enviar, porque el error más tonto y más frecuente es mandar la carta con el nombre de la empresa anterior sin cambiar.
Envíate primero el correo a ti mismo y ábrelo en el móvil. Ahí se ven de golpe los párrafos demasiado largos, los saltos de línea perdidos y los adjuntos que no se abren.
ATS: cómo se procesa tu carta y qué la hace ilegible
Un ATS (applicant tracking system) es el software que las empresas usan para recibir y organizar candidaturas. Conviene entender qué hace de verdad, porque alrededor de estos sistemas circulan muchas afirmaciones sin respaldo. Un ATS almacena tu CV y tu carta, extrae texto de esos archivos cuando puede, e indexa ese contenido para que quien selecciona pueda buscar dentro de la base de datos por herramienta, idioma o titulación. No hay una puntuación universal ni un umbral secreto: cada empresa configura sus propios filtros y muchas apenas los usan.
Lo que sí es comprobable es qué formatos dificultan la extracción de texto. Un PDF exportado desde Word conserva el texto seleccionable y se procesa bien. Un PDF que en realidad es una imagen escaneada, no: ahí no hay texto que extraer. Las tablas, las columnas, los cuadros de texto flotantes y las cabeceras o pies de página pueden salir desordenados o quedarse fuera, así que la información de contacto conviene ponerla en el cuerpo del documento y no en el encabezado del procesador de textos.
Dónde poner las palabras del anuncio
En el primer y el segundo párrafo, dentro de frases con sentido. Si el puesto es «Técnico de Prevención de Riesgos Laborales», ese nombre exacto debería aparecer en la primera línea. Si piden «SAP», escribe «SAP» y no «software de gestión empresarial». Y si tu sector usa siglas, pon la sigla y el desarrollo la primera vez —«PRL (Prevención de Riesgos Laborales)»—, porque no sabes por cuál de las dos buscarán.
Lo que no debes hacer
Circula el truco de pegar un bloque de palabras clave en blanco sobre fondo blanco para que el sistema las lea y la persona no las vea. Es una mala idea por dos motivos: los sistemas extraen el texto con independencia del color, así que quien revise verá ese bloque al copiar y pegar, y cuando se detecta se interpreta como intento de engaño. Lo mismo con las tipografías decorativas, los iconos como viñetas y los fondos de color: complican el procesado y no aportan nada.
Qué NO poner en una carta de presentación
Esta sección importa tanto como la de qué escribir, y tiene además una capa legal que suele pasarse por alto.
Datos personales que sobran: el principio de minimización
Cuando envías una carta y un currículum estás entregando datos personales a una empresa, que pasa a ser responsable de su tratamiento. El artículo 5.1.c del Reglamento (UE) 2016/679 (RGPD) establece el principio de minimización: los datos tratados deben ser adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para la finalidad perseguida. La finalidad, en esta fase, es decidir si te convocan a una entrevista. Para eso hace falta saber quién eres, cómo contactarte y qué sabes hacer. No hace falta nada más.
Por eso conviene dejar fuera el número de DNI o NIE, la dirección postal completa (basta la localidad, y si acaso la provincia), la fecha de nacimiento, el estado civil, el número de hijos, la nacionalidad y cualquier dato de salud o de discapacidad, salvo que la propia oferta lo requiera por una razón legítima y explicada. Esos datos se aportan más adelante, cuando hay una oferta real de contratación y una base jurídica para tratarlos. Adelantarlos no acelera el proceso y multiplica tu exposición si esa base de datos acaba filtrada.
La foto merece un párrafo aparte. En España no es obligatoria y su ausencia no penaliza. En la carta, además, sobra casi siempre: si tu CV la lleva, repetirla no aporta. Bastantes organizaciones que trabajan con criterios de selección a ciegas retiran las imágenes antes de que el equipo evaluador vea las candidaturas, precisamente para reducir sesgos. Si prefieres el currículum sin imagen, la plantilla de CV rellenable en PDF y las plantillas de CV gratis incluyen versiones sin foto.
| Dato | ¿Va en la carta? | Motivo |
|---|---|---|
| Nombre y apellidos | Sí | Identificación básica |
| Teléfono y correo | Sí | Vía de contacto para convocarte |
| Localidad | Sí | Relevante para el puesto y los desplazamientos |
| Perfil de LinkedIn o portafolio | Sí, si aporta | Amplía tu candidatura de forma voluntaria |
| Dirección postal completa | No | Innecesaria en esta fase (minimización) |
| DNI o NIE | No | Solo se necesita al formalizar contrato |
| Fecha de nacimiento o edad | No | Innecesaria y fuente de sesgo |
| Estado civil e hijos | No | Sin relación con la aptitud para el puesto |
| Fotografía | No, salvo que la pidan | No es obligatoria en España |
| Datos de salud o discapacidad | No, salvo motivo expreso | Categoría especialmente protegida |
Fórmulas vacías y tópicos que restan
«Soy una persona proactiva, responsable y con don de gentes», «trabajo bien en equipo y también de forma autónoma», «soy perfeccionista, ese es mi mayor defecto». Son frases que aparecen en tantas cartas que ya no significan nada, y ocupan el espacio de un ejemplo concreto que sí diría algo. La regla es simple: cualquier adjetivo que uses sobre ti mismo debe ir seguido de un hecho que lo demuestre, o fuera.
Sueldo, motivos de salida y quejas del trabajo anterior
El salario solo entra en la carta si la oferta pide expresamente tus expectativas; en ese caso, da una horquilla y añade que valorarás el paquete completo. Los motivos por los que dejaste un empleo son conversación de entrevista, donde puedes explicarlos con matices; escritos en dos líneas y sin nadie que pregunte, se leen mal. Y las críticas a antiguos jefes, compañeros o empresas no tienen lugar aquí bajo ninguna forma, ni siquiera suavizadas.
Mentiras, exageraciones y niveles de idioma inflados
Todo lo que escribas en la carta es material de entrevista. Si dices que tu inglés es C1, en algún momento alguien cambiará de idioma a mitad de conversación. Si atribuyes un resultado de equipo a tu gestión individual, la pregunta de seguimiento te dejará sin respuesta. Además, una falsedad sobre titulación o experiencia puede tener consecuencias en el contrato si se descubre después. Ajusta lo que dices a lo que puedes sostener.
Errores de forma que se detectan en un vistazo
El nombre de la empresa mal escrito o, peor, el de la empresa de la candidatura anterior. Las faltas de ortografía y los acentos comidos. Un correo de contacto poco serio. La carta en un formato que no abre. Un archivo llamado «carta modelo». Ninguno de esos fallos habla de tu capacidad profesional, y todos se leen como falta de atención justo en el documento que envías para demostrar lo contrario.
Modelos según tu situación
El esqueleto es el mismo, pero el peso de cada párrafo cambia según de dónde vengas. Estos son los ocho casos más frecuentes.
Respuesta a una oferta publicada
El escenario estándar. Nombra el puesto y la referencia en la primera línea, di dónde viste el anuncio y dedica el segundo párrafo a los requisitos que el anuncio pone primero. Es el caso en el que más rinde la tabla espejo del apartado anterior.
Autocandidatura espontánea
Ya desarrollada más arriba. Recuerda: dirigida a una persona del área, con una observación concreta sobre la empresa y pidiendo una conversación, no un puesto.
Cambio de sector
Aquí el primer párrafo tiene que explicar el cambio, no esconderlo. Di a qué te dedicabas, por qué te mueves y qué de lo que hacías sirve en el destino: gestión de proyectos, trato con cliente, análisis de datos, coordinación de proveedores. El segundo párrafo debe demostrar que ya has empezado a moverte —una formación terminada, un proyecto propio, unas prácticas—, porque la duda de quien lee no es si eres capaz, sino si vas en serio.
Primer empleo, sin experiencia laboral
Sustituye la experiencia por lo que sí tienes y sí es comprobable: prácticas curriculares, trabajo de fin de grado o de máster con su tema y su resultado, proyectos de clase con entrega real, voluntariado, asociaciones estudiantiles, idiomas, herramientas que dominas. Cuenta un caso concreto en lugar de enumerarlo todo. Si vienes de aquí, la plantilla de CV para primer empleo está pensada para esta misma situación.
Reincorporación tras una pausa
Excedencia, cuidado de familiares, enfermedad, un año fuera. Una línea neutra explicando el periodo evita conjeturas, y no debes ningún detalle a nadie. Lo que importa es el resto del párrafo: qué has mantenido al día, qué has formado, qué has seguido haciendo aunque fuera a tiempo parcial. Enfoca en presente y en disponibilidad.
Promoción o traslado interno
Cuando te postulas dentro de tu propia empresa, quien lee ya te conoce, así que la carta no presenta: argumenta. Céntrate en lo que has hecho en el puesto actual con datos que se puedan verificar internamente, en qué has aprendido del área a la que quieres pasar y en cómo prevés la transición sin dejar cabos sueltos en tu equipo.
Prácticas y programas de formación
Aquí la carta se parece más a una carta de motivación: pesa lo que quieres aprender y por qué esa empresa. Sé específico sobre qué parte de su actividad te interesa y qué puedes aportar mientras aprendes, aunque sea modesto.
Perfil freelance que busca cliente o proyecto
Cambia «empleo» por «encargo». La carta funciona como propuesta: qué problema resuelves, con qué proceso, en cuánto tiempo y con qué ejemplos previos. Enlaza al portafolio y, si tienes tarifas públicas, dilo sin rodeos. Suele acompañarse de un CV por proyectos más que cronológico.
| Situación | Foco del primer párrafo | Qué hay que demostrar |
|---|---|---|
| Respuesta a oferta | Puesto, referencia y canal | Encaje con los requisitos principales |
| Autocandidatura | Observación concreta sobre la empresa | Que aportas algo que no tienen |
| Cambio de sector | El porqué del cambio | Competencias transferibles y pasos ya dados |
| Primer empleo | Formación y proyecto destacado | Capacidad de aprender y compromiso |
| Reincorporación | Disponibilidad y actualización | Continuidad profesional |
| Promoción interna | Resultados en el puesto actual | Preparación para la nueva responsabilidad |
| Prácticas | Qué quieres aprender allí | Interés informado por la empresa |
| Freelance | El problema que resuelves | Método, plazos y trabajos previos |
Cómo usar la plantilla paso a paso
- Descarga la plantilla de carta de presentación en formato Word desde el botón del principio de esta página.
- Ábrela y lee los textos entre corchetes: son las instrucciones de cada bloque, y hay que borrarlas todas antes de enviar.
- Rellena el encabezado con tu nombre, teléfono, correo y localidad, sin añadir DNI ni dirección completa.
- Busca el nombre de la persona destinataria y sustituye el saludo genérico.
- Monta la tabla espejo con los requisitos del anuncio y elige los dos o tres ejemplos que vas a contar.
- Escribe los tres párrafos del cuerpo respetando la extensión orientativa de la tabla de estructura.
- Ajusta la tipografía y los colores para que coincidan con los de tu currículum.
- Revisa ortografía y acentos, y lee la carta en voz alta: las frases que no puedes leer de un tirón son demasiado largas.
- Comprueba que el nombre de la empresa y del puesto son los correctos en todas las apariciones.
- Exporta a PDF con un nombre de archivo legible y envíala junto al CV.
Revisión final antes de enviar
Diez comprobaciones que cuestan cinco minutos y evitan la mayoría de los descartes por forma.
- El nombre de la empresa y del puesto aparecen bien escritos en todas partes.
- No queda ni un corchete, ni un «[tu nombre]», ni texto de la plantilla sin sustituir.
- La carta cabe en una página con márgenes normales.
- Hay al menos dos datos concretos y comprobables en el segundo párrafo.
- Ningún adjetivo sobre ti mismo va suelto sin un hecho detrás.
- El teléfono y el correo son correctos, y el buzón del correo funciona.
- No hay DNI, dirección completa, fecha de nacimiento ni datos familiares.
- El archivo está en PDF, con texto seleccionable, y pesa menos de 5 MB.
- El nombre del archivo incluye tu nombre y el puesto.
- Una segunda persona la ha leído, o al menos la has leído tú en voz alta.
Nota sobre datos y fuentes
En esta página no encontrarás porcentajes del tipo «X de cada diez seleccionadores leen la carta» ni tiempos medios de lectura. Circulan muchas cifras de ese estilo copiadas de unas webs a otras sin fuente comprobable, y preferimos no repetirlas. Las recomendaciones de longitud, formato y estructura que damos son criterios de redacción profesional, no resultados de un estudio. Para trámites y derechos laborales, acude siempre a la fuente oficial vigente.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe ocupar una carta de presentación?
Una página como máximo, y en la práctica bastante menos: entre 250 y 350 palabras repartidas en tres o cuatro párrafos. Si la mandas en el cuerpo de un correo, baja a 150-200 palabras. La carta no compite con el currículum en cantidad de información, sino que ordena tres o cuatro argumentos y remite al CV para el detalle.
¿Hay que poner el DNI, la dirección completa o la fecha de nacimiento?
No. El principio de minimización de datos del RGPD (artículo 5.1.c) dice que solo deben tratarse los datos adecuados y limitados a lo necesario. Para decidir si te llaman a una entrevista basta con tu nombre, un teléfono, un correo y la localidad. El DNI, la dirección postal completa, la fecha de nacimiento, el estado civil y el número de hijos se aportan más adelante, si hay contratación.
¿Se pone foto en la carta de presentación?
En España no es obligatoria y en la carta sobra casi siempre. Si el diseño de tu currículum ya lleva foto, repetirla en la carta no aporta nada. Muchas empresas con políticas de selección a ciegas retiran las imágenes antes de que el equipo evaluador vea las candidaturas, así que el criterio práctico es dejar la carta sin foto salvo que la oferta la pida de forma expresa.
¿Qué pongo si no sé el nombre de la persona que va a leerla?
Búscalo primero en el anuncio, en la página de empleo de la empresa o en LinkedIn: el responsable de selección o el jefe del área suelen ser localizables en pocos minutos. Si aun así no aparece, dirígete al equipo o al departamento (Estimado equipo de Selección, Estimado equipo de Marketing). Evita fórmulas impersonales del tipo A quien corresponda.
¿Se puede usar la misma carta para varias ofertas?
Puedes reutilizar la estructura y el párrafo que resume tu trayectoria, que apenas cambia. Lo que sí hay que reescribir en cada envío es el nombre de la empresa, el puesto exacto, el motivo por el que te interesa esa compañía y los dos o tres logros que mejor encajan con lo que pide el anuncio. Ese trabajo de adaptación lleva unos quince minutos.
¿Envío la carta como adjunto o en el cuerpo del email?
Las dos cosas, con versiones distintas. En el cuerpo del correo va una versión corta de 150-200 palabras que se lee sin descargar nada, y como adjunto la carta completa en PDF junto al currículum. Si la candidatura se envía por un formulario o un portal de empleo, sube la carta en el campo previsto y usa el resumen corto en la caja de texto libre, si existe.
¿En qué formato guardo la carta, Word o PDF?
Edita en Word (.docx) y envía en PDF. El PDF mantiene los márgenes, la tipografía y los saltos de línea en cualquier ordenador, mientras que un .docx puede reflowear y descolocar el diseño. La excepción son los portales que piden expresamente .doc o .docx para procesar el texto: en ese caso, respeta lo que pide el formulario.
¿Qué escribo en el asunto del email?
Un asunto descriptivo y con la referencia de la oferta si la hay: Candidatura a Técnico de Marketing Digital (ref. 4821) - Laura Sánchez. Así el correo se localiza cuando el buzón recibe decenas de mensajes al día y queda claro de qué proceso hablas. Deja fuera adjetivos, signos de exclamación y frases del tipo la candidata que buscáis.
¿Cómo se escribe una carta de autocandidatura si no hay oferta publicada?
Cambia el punto de partida: en vez de responder a un anuncio, propones resolver un problema concreto que has detectado en la empresa. Dirígela a la persona responsable del área en la que quieres trabajar, no al buzón genérico, explica en dos líneas qué has visto y qué sabes hacer al respecto, y cierra pidiendo una conversación breve, no un puesto.
¿Los ATS leen la carta de presentación?
Los sistemas de gestión de candidaturas guardan el archivo y, en muchos casos, extraen su texto para el buscador interno. No hay una nota automática que decida por ti, pero si el documento es una imagen escaneada o lleva el texto dentro de cuadros y columnas, ese contenido puede no indexarse. Un documento limpio, en PDF con texto seleccionable y sin tablas, se procesa sin problemas.
¿Qué diferencia hay entre carta de presentación, carta de motivación y carta de recomendación?
La carta de presentación la escribes tú para acompañar tu currículum en una candidatura de trabajo y se centra en el encaje con el puesto. La carta de motivación la escribes tú también, pero para procesos académicos, becas o programas de formación, y pesa más el proyecto personal. La carta de recomendación la firma un tercero que responde por ti.
¿Debo hablar del sueldo o de por qué dejé mi anterior empleo?
En la carta, no, salvo que la oferta pida expresamente tus expectativas salariales: en ese caso da una horquilla y añade que es negociable según el paquete completo. Los motivos de salida de un empleo anterior son conversación de entrevista, donde puedes explicarlos con contexto. Escritos en dos líneas y sin réplica posible, casi siempre juegan en tu contra.
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La carta y el currículum se envían juntos, así que tiene sentido preparar los dos a la vez. Si todavía no tienes el CV montado, empieza por la guía paso a paso para crear tu currículum o por las plantillas de CV gratis. Si prefieres editar en el navegador con un diseño más visual, la página de plantillas de CV en Canva explica cómo hacerlo y qué exportar. Para el formato estándar europeo tienes la plantilla Europass, y para editar directamente en el procesador de textos, los modelos de CV en Word.
Si lo que necesitas es otro documento del mismo proceso, en la sección de cartas están la carta de solicitud de empleo, la carta de presentación de empresa —la que escribe una compañía para presentarse a otra, distinta de esta— y la carta de agradecimiento tras la entrevista. Y cuando llegue el momento de cerrar una etapa, la plantilla de carta de renuncia.
Recursos oficiales
- SEPE — Guía de empleo: recursos del Servicio Público de Empleo Estatal para la búsqueda de trabajo.
- AEPD: la Agencia Española de Protección de Datos publica guías sobre qué datos pueden pedirte en un proceso de selección y cómo ejercer tus derechos.
- LinkedIn — Optimizar tu perfil: guía oficial para localizar responsables de selección y cuidar tu perfil.
- Europass: portal de la Comisión Europea con el formato estándar de CV y carta de presentación.
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