Plantilla currículum vítae: qué es, estructura y cómo redactar cada apartado
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- InfoJobs. Guía del currículum — orientación laboral del portal de empleo para redactar un currículum efectivo.
- SEPE. Guía de empleo — Servicio Público de Empleo Estatal: recursos oficiales para la búsqueda de trabajo.
- Europass — plataforma gratuita de la Unión Europea para generar el currículum en formato europeo y describir competencias.
- Agencia Española de Protección de Datos — información sobre tus derechos cuando envías datos personales a una empresa.
- LinkedIn. Optimizar tu perfil — ayuda oficial de la red para mejorar el perfil profesional.
Un currículum vítae es el documento breve con el que te presentas a un proceso de selección: reúne tus datos de contacto, un titular profesional, tu experiencia, tu formación y tus competencias, ordenados de forma que quien lo lee entienda en menos de un minuto qué sabes hacer y con qué evidencia lo sostienes. No es una autobiografía ni un expediente completo: es una argumentación corta y comprobable orientada a un puesto concreto. Una plantilla te resuelve la maquetación, pero el contenido lo decides tú, y ahí es donde se gana o se pierde la entrevista.
En esta página encontrarás el currículum explicado como documento: cómo se escribe su nombre, qué secciones lleva y en qué orden, cuándo conviene el formato cronológico y cuándo el funcional, cómo se redacta cada apartado con logros que se puedan defender, qué extensión tiene sentido, qué hacer con la foto y qué datos personales no deberías incluir nunca. Si lo que buscas es descargar el archivo y empezar, tienes el botón arriba y un catálogo completo en plantillas de currículum gratis, donde tratamos la descarga, los formatos y la compatibilidad con los filtros automáticos.
Qué es un currículum vítae y qué se espera de él
El currículum es un documento de candidatura. Su función no es demostrar todo lo que has hecho, sino demostrar que encajas en un puesto determinado. Esa diferencia explica casi todas las decisiones de redacción: por qué se recorta, por qué se reordena para cada oferta y por qué un dato importante para ti puede sobrar aquí.
Cómo se escribe el nombre (y por qué hay tres formas)
La expresión viene del latín curriculum vitae, literalmente «carrera de la vida», emparentada con cursus, la carrera. En español conviven tres formas y las tres son defendibles:
- Currículum vítae: la adaptación al español que recoge la Real Academia Española, con tilde en las dos palabras y pronunciación llana en vítae. Es la forma que usamos en esta guía.
- Curriculum vitae: la locución latina original. Se escribe sin tildes y, por ser latina, en cursiva. Es la grafía que más se teclea en los buscadores, de ahí que la veas en casi todas partes.
- Currículo: la forma plenamente hispanizada, con plural regular currículos. Práctica cuando necesitas el plural, porque el plural de currículum vítae resulta incómodo.
La abreviatura CV está aceptada y se escribe con las dos letras en mayúscula, sin puntos. En el documento en sí, elige una forma y mantenla: la coherencia se nota más que la elección concreta.
Qué no es un currículum
Buena parte de los currículums flojos lo son porque intentan ser otra cosa:
- No es una carta de presentación. La carta explica motivación y contexto, admite primera persona y tono narrativo. El currículum es telegráfico y está en tercera persona implícita, sin «yo». Si necesitas argumentar por qué cambias de sector, eso va en la carta de presentación, no en el CV.
- No es tu perfil de LinkedIn. El perfil de una red profesional es permanente, público y se lee en vertical; el currículum es puntual, privado y va dirigido a un puesto. Copiar uno en otro produce documentos con demasiada paja.
- No es un expediente académico. Las notas, las asignaturas y los créditos rara vez interesan una vez que llevas años trabajando.
- No es un portafolio. Si tu trabajo se ve (diseño, arquitectura, audiovisual, desarrollo), el currículum enlaza al portafolio; no intenta contenerlo.
Qué mira realmente quien lo lee
Quien criba currículums, sea una persona de recursos humanos, el responsable directo del puesto o el gerente de una pyme, busca tres cosas en este orden:
- Encaje. ¿Este perfil hace lo que necesitamos? Se resuelve en el titular y en los dos primeros puestos de la experiencia.
- Evidencia. ¿Hay algo que sostenga esa afirmación? Fechas coherentes, empresas reconocibles, resultados con magnitud, titulaciones con nombre completo.
- Legibilidad. ¿Puedo extraer eso sin esfuerzo? Jerarquía visual, secciones etiquetadas, nada de bloques compactos de ocho líneas.
Un currículum no se lee, se escanea. La primera pasada busca motivos para seguir leyendo; la segunda, motivos para descartar. Escribe pensando en las dos.
La estructura del currículum: secciones obligatorias y opcionales
Hay cinco bloques que aparecen en cualquier currículum profesional y un conjunto de bloques opcionales que solo entran si aportan algo al puesto. La plantilla que descargues arriba ya trae esta estructura montada; tu trabajo es rellenarla con criterio y eliminar lo que no aplique en tu caso.
Las cinco secciones que no pueden faltar
- Datos de contacto. Nombre y apellidos, teléfono, correo electrónico y, si procede, enlace a perfil profesional o portafolio. Nada más.
- Titular y perfil profesional. Una etiqueta de una línea con tu función y, debajo, tres o cuatro líneas que resumen especialidad, años y aportación.
- Experiencia profesional. El bloque con más peso salvo que acabes de terminar tus estudios. Puestos, empresas, fechas y resultados.
- Formación. Titulaciones oficiales con nombre exacto, centro y año de finalización; después, formación complementaria pertinente.
- Competencias e idiomas. Herramientas, metodologías y niveles de idioma con referencia comprobable.
Bloques opcionales que suman según el caso
Estos se incluyen cuando responden a algo que la oferta pide o que explica tu trayectoria: proyectos propios y colaboraciones, publicaciones y comunicaciones (imprescindibles en perfiles académicos y sanitarios), voluntariado con función clara, docencia impartida, certificaciones con año de expedición, permisos y carnés cuando el puesto los exige (conducir, manipulador de alimentos, prevención de riesgos, plataformas elevadoras), disponibilidad geográfica o de incorporación si es un argumento a tu favor, y estancias en el extranjero cuando justifican un idioma.
Fuera del documento se quedan casi siempre: aficiones genéricas («leer, viajar, cine»), referencias personales con nombre y teléfono de terceros (que además implica tratar datos de otra persona sin su consentimiento), la frase «referencias disponibles bajo petición», que ocupa una línea para no decir nada, y objetivos vagos del tipo «busco un puesto donde poder desarrollarme».
El orden de las secciones cambia el mensaje
El orden no es decorativo: lo primero que aparece es lo que estás señalando como tu principal argumento. Con trayectoria consolidada, la experiencia va inmediatamente después del perfil. Recién titulado o en tu primer empleo, la formación sube y la experiencia baja, y conviene apoyarse en prácticas, proyectos de fin de estudios y trabajos de verano bien descritos; hay un desarrollo completo de ese caso en la guía de currículum sin experiencia con modelo. En una reorientación de carrera, el bloque de competencias sube por delante de la experiencia para que lo transferible se lea antes que el sector de origen.
| Sección | Qué incluir | Qué evitar | Espacio razonable |
|---|---|---|---|
| Datos de contacto | Nombre, teléfono, email profesional, ciudad y provincia, enlace útil | DNI, dirección completa, estado civil, fecha de nacimiento | 2-3 líneas |
| Titular y perfil | Función, especialidad, años, una aportación concreta | Adjetivos sin respaldo, «persona proactiva y dinámica» | 3-5 líneas |
| Experiencia | Puesto, empresa, fechas mes/año, 3-5 logros con magnitud | Listas de tareas copiadas del contrato | 50-60 % del documento |
| Formación | Título oficial exacto, centro, año de finalización | Asignaturas, notas, cursos de 4 horas sin relación | 10-15 % |
| Competencias | Herramientas concretas, metodologías, nivel real | Barras de progreso, estrellas, porcentajes inventados | 10 % |
| Idiomas | Nivel MCER (A1-C2) y título acreditativo con año | «Nivel medio», «se defiende», «bilingüe» sin base | 2-4 líneas |
| Opcionales | Proyectos, publicaciones, permisos, voluntariado con función | Aficiones genéricas, referencias de terceros | Solo si aportan |
Cronológico, funcional o combinado: qué formato te toca
Los tres formatos clásicos no son cuestión de gusto, sino de qué historia necesitas contar. Elegir mal obliga a forzar el contenido y se nota.
Cronológico inverso
Ordena la experiencia del puesto más reciente al más antiguo. Es el formato por defecto y el que menos fricción genera, porque coincide con la forma en que se lee un currículum: primero dónde estás ahora, después de dónde vienes. Funciona cuando tu trayectoria es continua y creciente dentro de un mismo ámbito, y hace visible la progresión (auxiliar, técnico, responsable). Su punto débil es que expone huecos y saltos: si has estado dos años fuera del mercado, aquí se ve.
Funcional o por competencias
Agrupa lo que sabes hacer en bloques temáticos (gestión de equipos, atención al cliente, administración) y relega las fechas a un listado final. Sirve para cambios de sector, trayectorias fragmentadas, reincorporaciones tras una pausa larga o perfiles autónomos con muchos clientes simultáneos. El riesgo es conocido: quien lee sabe que este formato se usa para tapar algo y va a buscar las fechas de todas formas. Si lo eliges, incluye igualmente un bloque cronológico escueto al final; ocultar por completo las fechas genera desconfianza.
Combinado o mixto
Abre con perfil y un bloque corto de competencias clave y a continuación despliega la experiencia en orden cronológico inverso. Es el formato que mejor resuelve la mayoría de candidaturas actuales: da la lectura rápida que necesita la primera pasada y mantiene la trazabilidad que exige la segunda. La mayoría de las plantillas de esta web están montadas así, incluidas las de currículum en Word, que son las más cómodas de reordenar.
Casos que se salen del molde
- Hueco largo sin empleo. No lo escondas: nómbralo en una línea con lo que hiciste (formación, cuidados familiares, proyecto propio, tratamiento de salud si decides mencionarlo, que no estás obligado). Un hueco explicado deja de ser un problema; uno silenciado se convierte en la primera pregunta de la entrevista.
- Muchos contratos cortos. Habitual en hostelería, sanidad, campañas y sector audiovisual. Agrupa por empresa o por tipo de proyecto y resume: «Diversas campañas para tres agencias, 2023-2025», con los hitos debajo.
- Autónomo con cartera amplia. Trátalo como un único puesto («Consultor independiente, 2021-actualidad») y usa los logros para nombrar los proyectos representativos.
- Vuelta al mercado tras años fuera. Formato combinado, competencias arriba, formación reciente visible y un titular que mire hacia delante en lugar de justificar el pasado.
| Criterio | Cronológico | Funcional | Combinado |
|---|---|---|---|
| Qué destaca | La progresión y las empresas | Las capacidades transferibles | Capacidades y trayectoria a la vez |
| Perfil ideal | Carrera continua en un sector | Cambio de sector, trayectoria discontinua | Casi cualquier candidatura |
| Trato de los huecos | Los deja a la vista | Los difumina | Los relativiza sin ocultarlos |
| Lectura automática | La más sencilla de procesar | La más problemática | Sin dificultad si lleva fechas |
| Percepción habitual | Neutra, esperada | Genera suspicacia | Profesional y actual |
| Sector público | Preferido para baremos | Desaconsejado | Aceptable con fechas completas |
Cómo se redacta cada apartado
Aquí está la diferencia entre un currículum correcto y uno que consigue entrevistas. La plantilla te da los recuadros; el contenido de esos recuadros es lo que se evalúa.
Datos de contacto: lo justo y bien escrito
Nombre y apellidos en el tamaño más grande del documento, sin la palabra «Currículum» como título (ya se sabe lo que es). Un teléfono móvil al que atiendas. Un correo con tu nombre: si el tuyo sigue siendo el del instituto, crea uno nuevo, tarda dos minutos y evita una mala primera impresión. Ciudad y provincia bastan como ubicación, porque lo que interesa es si estás en el ámbito del puesto, no tu portal. Añade un enlace solo si aporta y funciona: perfil profesional actualizado, portafolio o repositorio de código.
Titular y perfil profesional: la fórmula que funciona
El titular es una etiqueta de tres o cuatro palabras bajo tu nombre: «Técnica de laboratorio clínico», «Responsable de logística», «Desarrollador backend». El perfil son tres o cuatro líneas construidas con cuatro piezas: qué eres, cuánto llevas, en qué te has especializado y qué resultado sabes producir. Sin «yo», sin adjetivos de autoelogio y sin frases hechas.
Perfil que dice algo: «Técnica de laboratorio clínico con siete años en hematología y bioquímica en hospital de tercer nivel. Responsable de la validación diaria de muestras y de la formación de residentes en el uso del analizador. Certificación en gestión de calidad UNE-EN ISO 15189 y experiencia en auditorías internas.»
Perfil que no dice nada: «Persona proactiva, dinámica y con gran capacidad de trabajo en equipo, acostumbrada a trabajar bajo presión y con ganas de seguir creciendo profesionalmente en una empresa sólida.» Es intercambiable con cualquier otro candidato del mundo y por eso no se lee.
Experiencia: logros medibles en lugar de tareas
La trampa más repetida es copiar las funciones del contrato. «Responsable de la atención al cliente» describe una silla, no a una persona. Lo que se evalúa es qué cambió gracias a ti. Una estructura que funciona en cualquier sector es acción, contexto y resultado: qué hiciste, en qué circunstancia y qué se movió.
- Empieza por un verbo en pasado y en primera persona sin pronombre: coordiné, rediseñé, reduje, negocié, formé, automaticé, unifiqué, recuperé.
- Añade la magnitud que puedas sostener. No todo se mide en euros: sirven volúmenes (expedientes, pacientes, referencias, incidencias), plazos (de diez a seis días de cierre contable), alcance (tres centros, doce personas, dos países) y calidad (reclamaciones repetidas, errores devueltos).
- Tres a cinco puntos por puesto en los dos empleos más recientes, y uno o dos en los anteriores. Los trabajos de hace quince años se resumen en una línea o desaparecen.
- Fechas con mes y año. «2022-2023» puede ser un mes o dos años; quien lee lo interpreta a la baja.
Antes: «Encargada de la gestión de pedidos y del trato con proveedores.»
Después: «Gestioné la cartera de 40 proveedores nacionales y renegocié plazos de entrega, pasando de siete a tres días medios de reposición en las referencias de mayor rotación.»
Si no recuerdas la cifra exacta, no la inventes: descríbelo en términos comprobables («reduje a la mitad el tiempo de reposición») o cuenta el cambio sin número. En una entrevista te van a preguntar por cualquier dato que pongas, y una cifra que no puedes explicar hace más daño que su ausencia.
Formación: qué se mantiene y qué caduca
Escribe el nombre oficial completo de la titulación, el centro y el año de finalización. Si el título está en trámite, indícalo así en lugar de darlo por obtenido. La formación complementaria entra si es reciente o si es pertinente para el puesto; un curso de veinte horas de hace doce años ocupa espacio sin aportar. Las certificaciones profesionales con caducidad (prevención, calidad, plataformas técnicas, primeros auxilios) llevan el año de expedición y, si procede, el de renovación. Los cursos abiertos en línea suman cuando son de una entidad reconocible y guardan relación directa con lo que pide la oferta; una lista de veinte cursos sueltos transmite dispersión.
Competencias e idiomas: concreción frente a adorno
Separa competencias técnicas de transversales, y en las técnicas nombra herramientas, versiones y entornos concretos en lugar de categorías vagas. «Ofimática avanzada» no significa nada; «Excel con tablas dinámicas y Power Query» sí. En las transversales, evita listar diez adjetivos: elige dos o tres que puedas ilustrar con un ejemplo de tu experiencia, porque en la entrevista te pedirán ese ejemplo.
Los idiomas se declaran con el Marco Común Europeo de Referencia, de A1 a C2, y con el título que lo acredita si lo tienes, incluyendo el año. Las barras de progreso, las estrellas y los porcentajes son ruido visual: nadie sabe qué es un inglés al 80 %, y en una lectura automática esas barras no transmiten información alguna. Si tu nivel real de conversación no llega al que figura en el papel, prepárate para que la entrevista cambie de idioma sin previo aviso.
La regla de oro de la redacción: escribe solo lo que puedas defender diez minutos en una entrevista. Todo lo demás sobra, aunque quede bonito.
Extensión, maquetación y legibilidad
Una página, dos o tres
Con menos de unos cinco años de trayectoria, una página. Con más recorrido, dos páginas son lo normal y no penalizan siempre que la segunda esté igual de trabajada que la primera. La tercera solo se sostiene en perfiles académicos, investigadores y sanitarios, donde publicaciones, docencia, proyectos financiados y comunicaciones a congresos forman parte del mérito que se baremará. Un consejo práctico: si necesitas reducir el cuerpo de letra a 9 puntos o comerte los márgenes para que quepa en una página, no cabe en una página. Recorta contenido antes que legibilidad.
Márgenes, tipografía y jerarquía
Márgenes de 1,5 a 2 cm, cuerpo de 10 a 11 puntos para el texto y de 14 a 16 para los encabezados, interlineado de 1,15 y una sola familia tipográfica con dos o tres pesos. El blanco no es espacio desperdiciado: es lo que permite que la vista salte de una sección a otra. Los encabezados de sección en mayúscula o en negrita, siempre iguales entre sí. Y una regla que ahorra disgustos: si tu documento necesita una leyenda para entenderse, la maquetación está fallando.
Fechas, coherencia y detalles que delatan
Usa un único criterio de fecha en todo el documento (mes abreviado y año, por ejemplo) y alinéalas todas a la derecha o todas a la izquierda. Revisa que no se solapen periodos sin explicación, que los años cuadren con las titulaciones y que el puesto actual diga «actualidad» y no un año pasado. Un currículum con tres formatos de fecha distintos transmite justo lo contrario de lo que suele decir en el apartado de competencias.
Nombre del archivo y formato de envío
Guarda el archivo como Nombre-Apellido-CV.pdf y envíalo en PDF salvo que la oferta pida otra cosa, porque el PDF conserva la maquetación en cualquier equipo. Mantén el original editable en Word para adaptarlo a cada candidatura. En la guía hermana sobre plantillas de currículum gratis tienes el detalle de formatos, compatibilidad y descarga; si prefieres diseñarlo en un editor visual, la página de plantillas de CV en Canva cubre ese camino.
Foto, datos personales y protección de datos
Este apartado es el que más ha cambiado en la última década y el que más plantillas antiguas siguen resolviendo mal. Muchos modelos que circulan traen todavía casillas para el DNI, el estado civil o el número de hijos, herencia de los formularios de los años noventa.
La foto: ni obligatoria ni prohibida
No existe norma que obligue a incluirla ni que lo impida. En España sigue siendo habitual y en sectores de atención al público casi se da por hecho; en el ámbito anglosajón se desaconseja de forma explícita porque introduce sesgos de apariencia, edad u origen en la criba. Si la pones, que sea reciente, en vertical, con fondo neutro, encuadre de pecho hacia arriba, mirada a cámara y vestuario coherente con el sector: la foto del último viaje recortada no ayuda. Si no la pones, no pasa nada y ganas espacio. Y si sospechas que tu candidatura puede sufrir un sesgo, omitirla es una decisión perfectamente defendible.
Los datos que conviene dejar fuera
El Reglamento General de Protección de Datos (Reglamento UE 2016/679) establece en su artículo 5.1.c el principio de minimización: solo deben tratarse los datos adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario para la finalidad. La finalidad aquí es valorar tu idoneidad para un puesto, y hay datos que no contribuyen a eso y sí abren la puerta a problemas.
| Dato | ¿Incluirlo? | Motivo |
|---|---|---|
| Nombre y apellidos | Sí | Identifica la candidatura |
| Teléfono y email | Sí | Necesarios para contactarte |
| Ciudad y provincia | Sí | Relevante para desplazamiento y jornada |
| Dirección postal completa | No | Nadie te va a escribir una carta; expone tu domicilio |
| DNI o NIE | No | Identificador sensible; se aporta al contratar, no al postular |
| Fecha de nacimiento o edad | No | No mide capacidad y facilita el descarte por edad |
| Estado civil, hijos | No | Vida privada; vía habitual de discriminación |
| Nacionalidad | Solo si aporta | Útil si acredita permiso de trabajo en el destino |
| Salud o discapacidad | Voluntario | Dato de categoría especial; solo si te interesa hacerlo valer |
| Redes personales | No | Solo perfiles profesionales o portafolios |
El Estatuto de los Trabajadores declara nulos en su artículo 17 los actos que supongan discriminación por edad, sexo, origen, estado civil, discapacidad, religión o condición social, entre otros. Poner esos datos en el currículum no obliga a nadie a discriminarte, pero tampoco te aporta nada, y los retira del tablero desde el principio.
Qué ocurre con tu currículum después de enviarlo
Al enviar el documento, la empresa pasa a tratar tus datos personales y tú te conviertes en interesado a efectos del RGPD. Eso significa que puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación y supresión recogidos en los artículos 15 a 17: escribir a la empresa o a su delegado de protección de datos y pedir que te digan qué guardan, que lo corrijan o que lo borren. Las organizaciones deberían informarte de cuánto tiempo conservan las candidaturas y solicitar tu consentimiento si quieren mantenerte en su base para futuros procesos. Si envías el currículum por correo a varias empresas a la vez, usa copia oculta: mandar veinte direcciones a la vista es una cesión de datos de terceros y una carta de presentación involuntaria de tu método de búsqueda.
Piensa en tu currículum como en un documento que va a circular sin control: por correo, por WhatsApp, por portales y por carpetas compartidas. Todo lo que incluyas viajará con él durante años.
Adaptar el currículum al sector y al país
Por sector
- Perfiles técnicos e informáticos. Manda la pila de tecnologías, los proyectos y el enlace al repositorio. La formación reglada pesa menos que lo que puedes enseñar funcionando.
- Comercial y ventas. Cifras al frente: cartera gestionada, territorio, cumplimiento de objetivos, tipo de venta. Es de los pocos ámbitos donde el número es el argumento principal.
- Sanidad. Titulación, número de colegiado cuando procede, especialidad, servicios y volúmenes asistenciales, formación continuada y, si existen, publicaciones. Formato sobrio y sin florituras.
- Administración y finanzas. Herramientas concretas (ERP, sistemas contables), tipos de cierre, volúmenes gestionados y responsabilidades de supervisión.
- Educación. Titulación, especialidad, etapas impartidas, idiomas acreditados y méritos que puntúan en bolsas y concursos.
- Perfiles creativos. El currículum es corto y el portafolio hace el trabajo pesado; que el enlace esté en la primera línea y que funcione.
- Hostelería, comercio y logística. Disponibilidad, turnos, carnés y volumen de operación pesan más que un perfil elaborado.
Sector público, bolsas y concursos
Cuando la candidatura entra en un proceso baremado, el currículum deja de ser un documento persuasivo y pasa a ser un inventario de méritos. Ahí no funcionan ni los diseños de dos columnas ni los resúmenes: se ordena por los apartados exactos del baremo publicado en la convocatoria, con fechas completas, meses trabajados y referencia a la documentación acreditativa. Sigue siempre el modelo que indique las bases; si la convocatoria adjunta un formulario, el currículum bonito no lo sustituye.
Europass y candidaturas europeas
Europass es la plataforma gratuita de la Unión Europea que permite generar un currículum con una estructura común reconocible en todos los Estados miembros y describir competencias e idiomas con un lenguaje homogéneo. Es la opción indicada para movilidad dentro de la Unión, programas europeos y convocatorias de organismos comunitarios. Su formato es rígido y bastante extenso, así que fuera de esos escenarios suele quedar mejor un currículum propio bien maquetado.
Diferencias por país
| País | Foto | Extensión habitual | Particularidad |
|---|---|---|---|
| España | Frecuente, no obligatoria | 1-2 páginas | Se espera carta de presentación en candidaturas cualificadas |
| Reino Unido e Irlanda | Desaconsejada | 2 páginas | Sin edad ni estado civil; referencias al final |
| Alemania | Aún habitual | 1-2 páginas | Se adjuntan certificados de trabajo y titulaciones escaneadas |
| Francia | Frecuente | 1 página | Documento muy sintético y jerarquizado |
| Países Bajos | Opcional | 2 páginas | Tono directo, muy orientado a resultados |
| Estados Unidos | Evitar | 1 página (resume) | Sin datos personales; el CV largo se reserva a lo académico |
Cuando envíes el documento fuera de España, tradúcelo entero, incluidas las titulaciones (con el nombre original entre paréntesis si no hay equivalencia clara), y adapta el formato de fecha y de teléfono con prefijo internacional. Una traducción a medias es peor que enviarlo en español.
Errores de redacción que descartan un currículum
Errores de contenido
- Enumerar tareas en vez de resultados. El error más común y el más fácil de corregir.
- El mismo currículum para todas las ofertas. Se nota en el titular genérico y en el orden de los logros.
- Sobrecargar de formación irrelevante para disimular poca experiencia. Mejor tres cursos pertinentes que veinte inconexos.
- Perfil de autoelogio sin un solo dato verificable.
- Omitir el puesto actual o dejarlo sin fecha de inicio.
- Incluir el motivo de salida de cada empleo. No se pregunta en el documento; se habla en la entrevista.
- Pretensiones económicas sin que las pidan: cierra puertas antes de empezar a negociar.
Errores de forma
- Faltas de ortografía y tildes ausentes. Es el descarte más barato que existe para quien criba, y el más injusto de sufrir por prisa.
- Mezclar tiempos verbales: pasado para lo terminado, presente solo para el puesto actual.
- Bloques de texto corrido de seis o siete líneas donde deberían ir viñetas.
- Tres tipografías, cinco colores y elementos decorativos que compiten con el contenido.
- Enviar el archivo en un formato que el destinatario no puede abrir o con un nombre como «cv definitivo bueno 3.docx».
- Encabezados o pies con información importante que algunos lectores automáticos no procesan.
Errores de honestidad
Adornar fechas para tapar un hueco, atribuirse un título en trámite, inflar un nivel de idioma o convertirse en responsable de un equipo que no se dirigió. Además del riesgo evidente de quedar en evidencia en la entrevista o en el periodo de prueba, falsear datos determinantes puede fundamentar un despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual, previsto en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, y en profesiones reguladas puede acarrear consecuencias adicionales. Compensa mucho más aprender a contar bien lo que sí has hecho.
Revisión final antes de enviarlo
Tres pasadas, tres objetivos distintos
- Pasada de contenido. Con la oferta al lado, comprueba que los tres primeros requisitos del anuncio están respondidos en la mitad superior de la primera página.
- Pasada de lenguaje. Lee en voz alta. Elimina adjetivos vacíos, unifica tiempos verbales y busca las tildes: en pantalla se saltan, en voz alta se oyen.
- Pasada de formato. Ábrelo en otro dispositivo y en PDF. Verifica saltos de página, que ninguna sección quede partida por la mitad y que los enlaces funcionen.
La prueba del vistazo
Enseña la primera página a alguien durante unos segundos, retírala y pregúntale qué ha entendido que haces. Si no sabe responder con una frase, el titular o la jerarquía visual necesitan trabajo. Es la comprobación más barata y la que más cambia el documento.
Quién debería revisarlo
Alguien de tu sector, que detectará si un logro está mal calibrado, y alguien totalmente ajeno, que detectará la jerga incomprensible. Los servicios de orientación laboral públicos y los de las universidades revisan currículums sin coste, y las oficinas del servicio de empleo ofrecen asesoramiento en la búsqueda. Si el proceso se te está atascando de forma persistente, una sesión con un orientador profesional suele rendir más que otra ronda de retoques por tu cuenta.
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Ver plantillas de currículumPreguntas frecuentes sobre el currículum vítae
¿Se escribe currículum vítae, curriculum vitae o currículo?
Las tres formas circulan. La adaptación al español que recoge la Real Academia Española es «currículum vítae», con tilde en las dos palabras; «curriculum vitae» es la locución latina original, que se escribe sin tildes y en cursiva; y «currículo» es la forma hispanizada, con plural «currículos». En un documento de candidatura cualquiera de las tres es aceptable siempre que la uses de forma coherente en todo el texto.
¿Qué secciones son obligatorias en un currículum?
Cinco: datos de contacto, titular o perfil profesional, experiencia, formación y competencias e idiomas. El resto (proyectos, publicaciones, voluntariado, permisos, disponibilidad) son opcionales y solo entran si aportan algo al puesto concreto al que te presentas.
¿Cuál es la extensión adecuada de un currículum vítae?
Una página si tienes menos de unos cinco años de experiencia; dos páginas cuando la trayectoria ya no cabe sin recortar información útil. La tercera página solo se justifica en perfiles académicos, sanitarios o investigadores, donde publicaciones, docencia y proyectos forman parte del mérito evaluable.
¿Hay que poner foto en el currículum en España?
No es obligatoria y no existe norma que la exija. En España sigue siendo habitual y en muchos procesos se espera; en países como Reino Unido, Irlanda o Estados Unidos se desaconseja porque abre la puerta a sesgos de selección. Si la incluyes, que sea una foto reciente, en formato retrato, con fondo neutro y vestuario acorde al sector.
¿Debo poner mi DNI en el currículum?
No. El número de DNI o NIE no aporta nada a la valoración de tu candidatura y es un identificador que puede usarse para suplantarte. El principio de minimización de datos del artículo 5.1.c del RGPD apunta en la misma dirección: solo se tratan los datos necesarios para la finalidad. Lo facilitarás en la contratación, no en la fase de selección.
¿Y el estado civil, la edad o el número de hijos?
Fuera. No miden capacidad profesional y son justamente los datos por los que se cuelan las discriminaciones que el artículo 17 del Estatuto de los Trabajadores declara nulas. Si una empresa los necesita por una razón legítima, te los pedirá en el momento oportuno y con una base jurídica detrás.
¿Qué diferencia hay entre currículum cronológico, funcional y combinado?
El cronológico ordena la experiencia de más reciente a más antigua y muestra la progresión. El funcional agrupa por competencias y difumina las fechas, útil en cambios de sector o trayectorias discontinuas. El combinado abre con un bloque de competencias y a continuación despliega la experiencia con fechas, que es el formato que mejor encaja en la mayoría de candidaturas actuales.
¿Cómo se escribe un logro medible si mi trabajo no se mide en ventas?
Casi todo trabajo tiene magnitudes: volumen (expedientes, pacientes, incidencias, aulas), plazo (reducir un cierre de diez a seis días), alcance (número de personas, centros o países) o calidad (reclamaciones, incidencias repetidas, tasa de errores). Usa las cifras que puedas sostener en una entrevista; si no tienes el dato exacto, describe el cambio sin inventar el número.
¿Hay que adaptar el currículum a cada oferta?
Sí, aunque no significa reescribirlo entero. Se ajusta el titular, se reordenan los logros para que arriba quede lo que la oferta pide y se alinea el vocabulario de competencias con el de la descripción del puesto. Cinco minutos por candidatura cambian mucho la lectura.
¿Qué pasa si exagero un dato en el currículum?
Falsear titulaciones o funciones puede acabar en despido disciplinario por transgresión de la buena fe contractual, contemplado en el artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores, y en profesiones reguladas puede tener consecuencias adicionales. Compensa mucho más explicar bien lo que sí has hecho.
¿Cómo se indica el nivel de idiomas?
Con los niveles del Marco Común Europeo de Referencia (A1 a C2) y, si lo tienes, el título que lo acredita con su año. Evita etiquetas ambiguas como «nivel medio» o «alto» y las barras de progreso, que no significan nada fuera de tu cabeza.
¿Puedo pedir que borren mi currículum de una empresa?
Sí. Al enviarlo pasas a ser interesado a efectos del RGPD y puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación y supresión de los artículos 15 a 17 escribiendo a la empresa o a su delegado de protección de datos. Si no te contestan en plazo, la vía de reclamación es la Agencia Española de Protección de Datos.
Sigue por aquí
- Plantillas de currículum gratis: catálogo de modelos, formatos disponibles y cómo descargarlos.
- Plantillas de CV en Word: los modelos editables más cómodos de adaptar a cada oferta.
- Currículum vítae 2026: guía completa: el panorama actualizado de la búsqueda de empleo.
- Currículum sin experiencia con modelo: qué poner cuando aún no tienes trayectoria laboral.
- Plantillas de CV en Canva: la vía visual para perfiles creativos.
- Carta de presentación: el documento que acompaña al currículum y explica lo que este no puede.
Esta guía recoge la práctica habitual de redacción de currículums en España y cita la normativa aplicable (RGPD, Estatuto de los Trabajadores) a título informativo. No sustituye al asesoramiento de un profesional de la orientación laboral ni al de un abogado laboralista. No realizamos pruebas ni encuestas propias y no publicamos valoraciones de usuarios sobre estas plantillas.