Plantillas CV Gratis: Las 15 Mejores para Descargar Ahora
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Documento .docx editable en Word, Google Docs o LibreOffice. Cambias los textos, ajustas el orden de los apartados y lo exportas a PDF cuando lo tengas listo.
3 descargas gratuitas · El formulario pide nombre, email y aceptar la política de privacidad
Más plantillas de esta categoría
CV WORD
Estructura de una sola columna, encabezados clásicos y márgenes amplios. El modelo más seguro para portales de empleo.
CV Freelance
Pensado para quien factura por proyectos: bloque de servicios, clientes y resultados por encargo en lugar de puestos por empresa.
CV Sin Foto
Cabecera sin imagen y sin datos personales de más. La opción por defecto si quieres que el proceso mire solo tu perfil profesional.
Encontrar plantillas de CV gratis con acabado profesional cuesta más de lo que parece: muchas webs enseñan un diseño bonito, te piden registrarte y luego resulta que el archivo editable se paga, o que el modelo llega con una marca de agua encima. Aquí tienes 15 modelos en formato Word (.docx) que se descargan sin pagar y se editan sin marca de agua, más una guía larga para que la plantilla no sea lo único que trabaje por ti.
Con qué criterios está hecha esta selección
No hay pruebas de laboratorio ni encuestas detrás de esta lista: son criterios de maquetación y de uso que puedes comprobar tú mismo abriendo el archivo. Estos son los cinco:
- Legibilidad antes que adorno: jerarquía clara de titulares, márgenes que respiran y contraste suficiente para leer en pantalla y en papel.
- Edición sin conocimientos técnicos: se cambian los textos escribiendo encima, sin tener que desmontar cuadros ni desagrupar objetos.
- Compatibilidad con los filtros ATS: texto real y seleccionable, encabezados convencionales y estructuras que un analizador automático puede recorrer sin perderse.
- Versatilidad: el mismo esqueleto vale para sectores distintos cambiando el orden de los apartados.
- Impresión limpia: nada de fondos a sangre ni tipografías de 8 puntos que se emborronan al imprimir en blanco y negro.
Las 15 mejores plantillas de CV gratuitas
Todas se descargan en .docx: se abren en Microsoft Word, en Google Docs y en LibreOffice Writer, y desde cualquiera de los tres puedes exportar a PDF (más abajo tienes cómo hacerlo sin descuadrar el diseño).
1. Profesional Elegante
WordUna sola columna con cabecera en azul oscuro y separadores finos entre secciones. Combina sobriedad y claridad, deja hueco para un titular profesional bajo el nombre y admite foto o prescindir de ella sin que el diseño se descuadre.
Mejor para: Administración, Finanzas, Consultoría
2. Minimalista Moderno
WordEstética limpia, mucho espacio en blanco y tipografía sans-serif. Al quitar adornos, el contenido queda como protagonista: funciona bien cuando tienes logros concretos que contar y no quieres que compitan con el diseño.
Mejor para: Tecnología, Startups, Marketing Digital
3. Dos Columnas Premium
WordBarra lateral con contacto, aptitudes e idiomas, y columna principal con experiencia y formación. Aprovecha muy bien el espacio, aunque conviene reservarla para envíos por email o entregas en mano: en portales con filtro automático es la estructura que más errores de lectura provoca.
Mejor para: Cualquier sector, perfiles con 3-10 años de experiencia
4. Creativo Visual
WordDiseño con color, iconos y una disposición más libre. Encaja en procesos donde el CV también es una muestra de criterio visual, siempre acompañado de un enlace al portfolio, que es lo que de verdad se mira en esos puestos.
Mejor para: Diseño, Publicidad, Comunicación
5. Primer Empleo
WordPensado para titulados recientes: la formación va arriba y hay bloques preparados para prácticas, proyectos de fin de grado, voluntariado y competencias digitales. Compensa la falta de trayectoria con orden, no con relleno.
Mejor para: Recién graduados, primer empleo, prácticas
6. Ejecutivo Gris
WordGrises y negros con un acento dorado discreto. La cabecera incluye un resumen ejecutivo de tres o cuatro líneas y la experiencia se presenta con espacio para cifras de responsabilidad: equipo, presupuesto, mercados.
Mejor para: Dirección, Gerencia, Cargos sénior
7. Técnico Ingeniero
WordEstructura con apartados separados para certificaciones, proyectos y competencias técnicas, más una zona para listar herramientas y tecnologías. Ese bloque de herramientas es el que suele cruzarse con los requisitos de la oferta.
Ideal para: Ingeniería, IT y desarrollo de software
8. Sanitario Clínico
WordPreparado para el sector sanitario, con apartados de especialidad, rotaciones y centros, publicaciones y formación continua acreditada. Deja sitio para el número de colegiado cuando el proceso lo pide de forma expresa.
Mejor para: Medicina, Enfermería, Farmacia
9. Docente Educativo
WordPara profesorado y personal de formación: experiencia docente por etapas, metodologías, cursos impartidos y proyectos educativos. Incluye un bloque para oposiciones y habilitaciones, que en este campo pesa tanto como la experiencia.
Mejor para: Enseñanza, Formación, Educación
10. Europass Actualizado
WordMantiene el orden de apartados del modelo europeo con un maquetado más ligero y legible. Útil para candidaturas en organismos públicos y en procesos de otros países de la UE, donde ese esquema resulta familiar. Si necesitas el formato oficial completo, tienes la plantilla CV Europass en su propia página.
Mejor para: Empleo internacional, UE, organismos públicos
11. Comercial Ventas
WordGira alrededor de los resultados: cada puesto tiene su línea de objetivo y cumplimiento, cartera gestionada y territorio. Si trabajas con cifras a diario, esta estructura te obliga a ponerlas y eso juega a favor.
Mejor para: Ventas, Comercial, Key Account Manager
12. Hostelería y Turismo
WordDa protagonismo a los idiomas, la disponibilidad horaria y la atención a clientes internacionales, con un apartado para los programas de gestión hotelera y de sala que aparezcan en la oferta.
Mejor para: Hostelería, Turismo, Restauración
13. Freelance Portfolio
WordUn documento único que mezcla CV y muestra de trabajo: proyectos destacados con descripción breve, tipo de cliente y resultado. Pensado para quien se presenta a encargos, no a nóminas.
Mejor para: Freelancers, Consultores independientes
14. Administrativo Clásico
WordEl formato más sobrio de la lista: una columna, encabezados estándar, sin iconos ni cajas. Por su estructura es el que menos problemas da a los sistemas de lectura automática, así que también sirve como versión de seguridad de cualquier otro perfil.
Mejor para: Administración, Secretariado, Atención al cliente
15. Marketing Digital
WordDegradados suaves y bloques para canales, herramientas y métricas. Está preparado para que cada experiencia lleve su indicador al lado, que es como se lee un perfil de captación o de contenidos.
Mejor para: Marketing Digital, SEO/SEM, Social Media
Cómo elegir la plantilla ideal para ti
Con tantas opciones, elegir puede resultar más lento que rellenar el documento. Estas cuatro pautas resuelven casi siempre la duda:
- Identifica tu sector y quédate con la plantilla pensada para él: cambia el peso de los apartados, no solo los colores.
- Mira tu nivel de experiencia. Un modelo de primer empleo y uno de dirección ordenan la información al revés.
- Piensa en cómo lo vas a entregar: si va por portales de empleo, prioriza estructuras de una columna como las de nuestras plantillas en Word.
- Prueba dos o tres antes de decidir. Pegar tu contenido real en una plantilla revela en un minuto si te sobra o te falta espacio.
Si quieres el paso a paso completo para construir el currículum desde cero, tienes la guía para crear un currículum. Y si prefieres rellenar a mano o imprimir, mira la colección de CV para rellenar en PDF.
Qué hacer con la plantilla una vez descargada
La plantilla te ahorra el maquetado, que es la parte aburrida. Lo que decide la criba es lo que escribes dentro. Resumido en una frase: elige formato cronológico inverso salvo que tengas motivos para no hacerlo, monta el documento en una sola columna con tipografía estándar y encabezados convencionales, quita la foto y los datos personales que no aportan nada, ajusta el texto a una página si tienes menos de diez años de trayectoria, escribe logros con resultado en lugar de listas de tareas y envíalo en PDF con el nombre Nombre-Apellido-Puesto.pdf. El resto de esta guía desarrolla cada punto.
Qué formato de CV elegir según tu situación
Hay tres formatos y no compiten entre sí: cada uno resuelve un problema distinto. Elegir mal no te descarta, pero obliga a quien lee a reconstruir tu historia, y eso siempre juega en contra.
| Formato | Cómo se ordena | A quién le encaja | Qué riesgo tiene |
|---|---|---|---|
| Cronológico inverso | Experiencia de la más reciente a la más antigua, con fechas visibles | Trayectoria continuada en un mismo sector o en sectores próximos | Deja los huecos de empleo a la vista |
| Funcional | Por bloques de competencias, con las fechas en segundo plano | Cambios de sector, carreras muy fragmentadas, autónomos con encargos solapados | Levanta la sospecha de que oculta algo si no se explica bien |
| Combinado o mixto | Bloque de competencias arriba y cronología completa debajo | Perfiles sénior, reorientaciones profesionales, vuelta tras una pausa | Ocupa más espacio: exige podar sin piedad |
Cronológico inverso: el que se espera por defecto
Es el formato que casi todo el mundo espera abrir, y por eso se lee rápido. Cada puesto lleva empresa, cargo, fechas de inicio y fin en formato mes/año, y tres o cuatro líneas debajo. Si tu carrera va hacia delante en línea recta, no busques nada más creativo: la claridad se paga sola. Un detalle que se descuida mucho es la coherencia de las fechas. Usa el mismo formato en todo el documento (03/2023 – 07/2025, por ejemplo) y no mezcles "actualmente" con "presente" y con "hoy" en la misma página.
Funcional: cuando lo que importa es lo que sabes hacer
Agrupa tu experiencia en tres o cuatro bloques de competencias —gestión de proyectos, atención al cliente, análisis de datos— y bajo cada uno pones ejemplos concretos, vengan del trabajo que vengan. Es la solución natural cuando tu historial parece un rompecabezas y el hilo conductor no se ve con fechas. Tiene un peaje: como esconde la cronología, hay quien lo lee con desconfianza. Se compensa añadiendo al final una lista breve de empresas y años, sin desarrollar. Así das el hilo completo sin romper la lógica del documento.
Combinado: lo mejor de los dos, si sabes podar
Arriba, un bloque de seis u ocho líneas con tus áreas de dominio y dos o tres logros que las respalden. Debajo, la cronología completa pero comprimida: los puestos antiguos se quedan en una línea. Es el formato que mejor funciona cuando tienes mucho recorrido y necesitas que la primera mitad de la página cuente ya tu propuesta. También es el que más rápido se te va a dos páginas, así que revisa cada frase preguntándote si aporta algo que no esté ya dicho.
Primer empleo o poca experiencia
Cronológico inverso, con la formación en la parte alta y la experiencia debajo. Cuenta las prácticas con el mismo detalle que un empleo: empresa, periodo, qué hacías y qué salió de ahí. Los proyectos de fin de grado, las asignaturas con carga práctica, el voluntariado, las asociaciones de estudiantes, un trabajo de verano en atención al público o las clases particulares son experiencia real, y demuestran cosas que las empresas valoran: constancia, trato con clientes, capacidad de organizarte. Lo que no funciona es rellenar con adjetivos ("proactivo", "trabajo bien en equipo") sin un ejemplo detrás. Si dudas por dónde empezar, la plantilla de CV para primer empleo ya trae los bloques en el orden correcto.
Cambio de sector
Aquí el enemigo es el vocabulario. Tu experiencia probablemente sirve, pero está contada en el idioma del sector del que vienes. Traduce: "cierre de caja y arqueo diario" se convierte en "control y cuadre de cobros"; "coordinación de camareros por turnos" es "gestión de equipos y planificación de turnos". Usa formato funcional o combinado, coloca arriba las competencias que la oferta pide de verdad y añade dos líneas al principio explicando el cambio, sin dramatismos. Una frase del tipo "quince años en atención al cliente, ahora orientado a soporte técnico tras completar la certificación X" ahorra a quien lee el trabajo de adivinar.
Vuelta después de una pausa
Cuidados, enfermedad, un traslado, un proyecto propio que no salió. Las pausas se explican en una línea y se sigue adelante: "2024-2025: excedencia por cuidados familiares" ocupa poco y cierra la pregunta antes de que aparezca. Lo que hace daño es el hueco sin explicación, porque quien lee rellena solo y casi nunca a favor. Si durante ese tiempo hiciste algo formativo o mantuviste colaboraciones puntuales, ponlo con fechas. Un formato combinado ayuda porque lo primero que se lee son tus competencias, no la interrupción. Y ajusta las fechas del final del CV: volver con un currículum que se quedó parado en el año en que lo dejaste es un mensaje involuntario.
Perfil sénior
El problema del perfil con veinte o treinta años de recorrido no es la falta de material, es el exceso. Desarrolla en detalle los últimos diez o quince años y resume el resto en un bloque de "experiencia previa" con cargo, empresa y años, sin descripciones. Quita la formación antigua salvo la titulación principal, y quita también las herramientas obsoletas que ya no usa nadie: aportan poco y sitúan el perfil en otra época. Habla de alcance —tamaño del equipo, presupuesto gestionado, mercados, tipo de cliente— porque es lo que distingue a un perfil sénior de uno intermedio. Dos páginas están justificadas aquí.
Antes de elegir formato, lee la oferta dos veces y subraya los cinco requisitos que se repiten. Si tu CV no responde a esos cinco en la primera media página, el formato es lo de menos.
Los ATS y cómo hacer un CV que los atraviese de verdad
Un ATS (Applicant Tracking System) es el programa que usan muchas empresas y portales para recibir candidaturas, extraer los datos del CV y ordenarlos en una base de datos. No es un juez con criterio: es un lector automático. El daño real no suele ser que te "rechace", sino que lea mal el documento y tu experiencia acabe troceada, con el nombre del cargo mezclado con la fecha o directamente en blanco. Cuando quien selecciona filtra por un requisito, tú no apareces porque tu dato se perdió al importar.
Una columna gana a dos casi siempre
Los diseños de dos columnas son bonitos y aprovechan el espacio, pero muchos analizadores recorren el PDF de izquierda a derecha, línea a línea. Si en la misma altura tienes "Inglés C1" en la barra lateral y "Responsable de tienda" en la principal, el texto extraído puede quedar como "Inglés C1 Responsable de tienda". A partir de ahí, todo lo que se construya sobre esa lectura está torcido. Con una sola columna el orden nunca se rompe. Si te gusta el diseño lateral, guárdalo para la versión que mandas por email a una persona concreta o que llevas impresa a la entrevista.
Nada de texto dentro de imágenes ni en cajas flotantes
Es el fallo más caro y el más fácil de evitar. Si tu nombre, tu email o tus aptitudes están dentro de una imagen, un cuadro de texto flotante, un SmartArt o un encabezado de página, hay lectores que no los recuperan. Las gráficas de barras rellenas para indicar el nivel de un idioma no dicen nada y encima no se leen. Prueba casera y rápida: abre tu PDF, pulsa Ctrl+A para seleccionar todo, copia y pega en un bloc de notas. Lo que no aparezca ahí es lo que el sistema tampoco va a ver. Si tu nombre no está, tienes un problema serio.
Tipografías estándar y encabezados convencionales
Usa fuentes comunes —Arial, Calibri, Helvetica, Georgia, Times New Roman, Verdana— a 10 u 11 puntos en el cuerpo, con títulos entre 12 y 14. Las tipografías descargadas pueden no incrustarse bien al exportar y sustituirse por otra en el ordenador que abra el archivo, con el desbarajuste de líneas que eso trae. Con los encabezados pasa igual: llama a las secciones por su nombre de siempre —Experiencia profesional, Formación académica, Aptitudes, Idiomas— y no por títulos ingeniosos como "Mi viaje" o "Lo que me mueve". El sistema busca esas etiquetas para trocear el documento, y quien lee también.
PDF salvo que te pidan Word
El PDF conserva el diseño en cualquier equipo y sigue siendo texto seleccionable si lo exportas correctamente. Manda Word cuando la oferta lo pida de forma expresa, cosa habitual en consultoras y ETT que reformatean el CV con su plantilla antes de presentarlo al cliente final. Lo que conviene evitar en ambos casos: contraseñas, PDF generados como imagen escaneada y archivos que pesan de más porque llevan una foto sin comprimir. Por debajo de 1 MB no tendrás problemas con ningún formulario de subida.
El nombre del archivo también se lee
Guarda el documento como Nombre-Apellido-Puesto.pdf. Sin tildes, sin espacios, sin caracteres raros. Nada de cv_definitivo_v4.pdf, ni de dejar el nombre original de la plantilla, ni de "CV" a secas. En una carpeta con setenta candidaturas, el nombre es lo primero que se ve y es gratis hacerlo bien.
| Elemento | Lo que suele funcionar | Lo que da problemas |
|---|---|---|
| Estructura | Una columna, orden lineal | Dos o tres columnas, texto en mosaico |
| Texto | Escrito directamente en el documento | Dentro de imágenes, cuadros flotantes o SmartArt |
| Cabecera y pie | Datos de contacto en el cuerpo | Contacto solo en el encabezado de página |
| Tipografía | Arial, Calibri, Georgia, Verdana, 10-11 pt | Fuentes descargadas o decorativas |
| Encabezados | Experiencia, Formación, Aptitudes, Idiomas | Títulos creativos o en otro idioma que la oferta |
| Formato del archivo | PDF con texto seleccionable | PDF escaneado, imagen, archivo con contraseña |
| Nombre del archivo | Nombre-Apellido-Puesto.pdf | cv_final_v3.pdf o el nombre de la plantilla |
| Fechas | mm/aaaa uniforme en todo el documento | Mezcla de formatos y meses escritos de tres maneras |
Qué va y qué no va en un CV en España
Muchas plantillas antiguas siguen trayendo casillas para datos que hoy no pintan nada y que además te exponen sin ninguna ventaja. Repasa esto antes de rellenar.
La foto: opcional, y cada vez menos habitual
Poner foto no es obligatorio y nadie puede exigírtela como requisito de selección. La tendencia va claramente hacia quitarla, sobre todo en procesos con filtros automáticos y en empresas que trabajan con criterios de selección ciega: una imagen aporta cero información profesional y sí abre la puerta a sesgos. Si trabajas en un puesto de cara al público o te la piden expresamente, ponla, pero que sea reciente, con fondo liso, encuadre de pecho hacia arriba, expresión neutra y ropa acorde al sector. Nada de fotos recortadas de una boda ni de selfis. Nuestra plantilla CV Sin Foto, arriba en esta misma página, ya viene con la cabecera resuelta sin ese hueco.
DNI, edad, estado civil y dirección completa: fuera
Ninguno de esos datos ayuda a valorar si sabes hacer el trabajo, y algunos son directamente una invitación al sesgo. Concretando:
- DNI o NIE: no hace falta hasta que haya contratación. Un documento de identidad circulando por decenas de buzones es un riesgo innecesario de suplantación.
- Fecha de nacimiento y edad: irrelevantes para el puesto y campo abonado para la discriminación por edad.
- Estado civil, hijos, situación familiar: nada que ver con el trabajo. Además, preguntar por ello en una entrevista es una práctica desaconsejada precisamente por su carga discriminatoria.
- Dirección postal completa: con la ciudad y, si acaso, la provincia basta. Si el puesto exige movilidad, escribe "disponibilidad para traslado" en lugar de tu calle y tu número.
- Nacionalidad: solo si el puesto tiene un requisito legal real de permiso de trabajo; en ese caso, "permiso de trabajo en vigor" dice lo que hace falta sin más.
- Número de la Seguridad Social, matrícula del coche, cuenta bancaria: jamás en un CV. Si alguien te los pide antes de una oferta firme, desconfía.
RGPD: tus datos y la cláusula que ya no hace falta
Con el Reglamento General de Protección de Datos y la Ley Orgánica 3/2018, quien recibe tu currículum es el responsable del tratamiento: la empresa tiene que informarte de para qué usa tus datos y cuánto tiempo los conserva, y tú puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad. La consecuencia práctica es doble. Primera: esa coletilla heredada de plantillas viejas ("autorizo el tratamiento de mis datos conforme a la LOPD") no aporta nada y puedes borrarla sin miedo. Segunda: cuanto menos dato sensible incluyas, menos expuesto estás si esa base de datos acaba donde no debe. Un CV que no lleva DNI ni fecha de nacimiento es un CV que no se puede usar para suplantarte. Si quieres que una empresa deje de conservar tu candidatura, puedes pedir la supresión por escrito.
Lo que sí tiene que estar
- Nombre y apellidos, en grande y sin abreviar.
- Un titular profesional bajo el nombre: "Técnica de laboratorio · Control de calidad alimentaria". Orienta la lectura en un segundo.
- Teléfono con prefijo si optas a puestos fuera de España, y un email serio.
- Ciudad de residencia y disponibilidad, si es relevante.
- URL de LinkedIn personalizada, y del portfolio o repositorio si tu trabajo se enseña.
- Experiencia, formación, aptitudes e idiomas.
- Carnet de conducir, vehículo propio o certificados obligatorios (manipulador de alimentos, PRL, certificado de delitos sexuales para trabajo con menores) solo cuando el puesto los requiere.
¿Una página o dos?
Regla sencilla: una página hasta unos diez años de trayectoria; dos cuando de verdad hay contenido reciente que contar. Tres páginas solo tienen sentido en perfiles académicos o de investigación, donde el listado de publicaciones, congresos y proyectos forma parte del expediente y se espera que esté completo.
Lo importante no es el número de hojas, es la densidad. Un CV de dos páginas con la segunda medio vacía transmite descuido; uno de una página con márgenes de cinco milímetros y letra de 8 puntos no se lee. Si te pasas por poco, gana espacio así: elimina el objetivo profesional genérico, quita las referencias ("disponibles bajo petición" no aporta nada), resume los puestos de hace más de diez años a una línea, borra la formación no relacionada y suprime las aptitudes que ya se demuestran en la experiencia. Casi siempre sobra más de lo que parece.
Prueba del recorte: tapa la mitad inferior de la primera página. Si con lo que queda a la vista no se entiende quién eres profesionalmente y qué sabes hacer, el problema no es la extensión, es el orden.
Escribe logros, no tareas
La diferencia entre un CV del montón y uno que se recuerda casi siempre está aquí. Copiar la descripción del puesto que te dieron en su día cuenta lo que te tocaba hacer; un logro cuenta lo que pasó porque tú estabas ahí. Fórmula que funciona: verbo de acción + qué hiciste + contexto + resultado.
| Versión tarea | Versión logro |
|---|---|
| Atención telefónica a clientes. | Atendí una media de 60 llamadas diarias de incidencias y reduje el tiempo medio de resolución de tres días a uno reorganizando el sistema de tickets. |
| Responsable de redes sociales. | Llevé las cuentas de tres marcas del grupo, pasé de publicar sin calendario a un plan mensual y tripliqué las visitas al blog en un año. |
| Tareas administrativas y facturación. | Gestioné la facturación de unos 200 clientes al mes y bajé los errores de emisión a cero tras montar una plantilla de control de cobros. |
| Camarero de sala. | Serví en un local de 90 cubiertos con dos turnos, formé a cuatro compañeros nuevos y me encargué del cierre de caja diario. |
Qué hacer si tu trabajo no da cifras
No todo se mide en euros ni en porcentajes, y forzar un número inventado se nota. Cuando no hay métrica, sirve el alcance: cuántas personas, cuántos expedientes, cuántos centros, con qué frecuencia, durante cuánto tiempo. "Coordiné el archivo de cuatro delegaciones durante dos años" dice mucho sin necesidad de inventar un tanto por ciento. También cuenta el cambio cualitativo: pasar de un proceso manual a uno digitalizado, formar a compañeros, asumir un turno nuevo, ser la persona de referencia para un cliente difícil. Y una advertencia: cualquier cifra que pongas es material para la entrevista. Si no puedes explicar de dónde sale y cómo la mediste, no la pongas.
Verbos que sostienen una frase
Empieza cada punto con un verbo en pasado y en primera persona implícita: coordiné, implanté, reduje, negocié, formé, diseñé, automaticé, audité, migré, atendí, supervisé, resolví. Evita los comodines vacíos ("participé en", "colaboré en", "estuve encargado de") porque no dicen qué parte era tuya. Tres o cuatro puntos por puesto reciente y uno o dos por los antiguos es una proporción que funciona.
Aptitudes sin listas vacías
El apartado de aptitudes es donde más se nota el relleno. Una lista de quince palabras sueltas —"responsable, dinámico, proactivo, trabajo en equipo, resolutivo"— no aporta información: cualquiera puede escribirla y nadie puede comprobarla. Cámbialo por dos bloques cortos y concretos:
- Competencias técnicas: herramientas, programas, metodologías y certificaciones, con el nivel si es medible. "Excel avanzado (tablas dinámicas, BUSCARV, macros básicas)" vale mil veces más que "ofimática". Ajusta la lista a lo que pide la oferta y quita lo que no vayas a poder defender.
- Competencias transversales: como mucho tres o cuatro, y cada una anclada a un hecho. En lugar de "liderazgo", escribe "formación y seguimiento de un equipo de cinco personas". En lugar de "resolutivo", "gestión de incidencias con clientes en horario de cierre".
Sobre las barras de progreso y las estrellitas: quedan monas y no significan nada. Tu 80 % de Excel y el mío no son lo mismo, y encima muchas veces son gráficos que un lector automático no interpreta. Sustitúyelas por texto.
Idiomas: el marco MCER y nada más
"Nivel medio" no dice nada. El Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), del Consejo de Europa, ordena la competencia en seis niveles y es el lenguaje que todo el mundo entiende en Europa. Indica el nivel, y si tienes título acreditativo, ponlo con el año.
| Nivel | Qué significa en la práctica | Cómo lo escribes en el CV |
|---|---|---|
| A1-A2 | Usuario básico: frases hechas, temas cotidianos | "Francés A2" o directamente no lo pongas si no aporta |
| B1 | Independiente: te apañas en situaciones habituales y en un email sencillo | "Inglés B1" |
| B2 | Puedes trabajar y mantener reuniones con cierta soltura | "Inglés B2 (First, 2022)" |
| C1 | Competente: fluidez para negociar y redactar documentos profesionales | "Inglés C1 (Advanced, 2021)" |
| C2 | Dominio próximo al de un hablante nativo | "Portugués C2" |
| Nativo | Lengua materna | "Castellano y valenciano: nativos" |
Dos advertencias. La primera: si escribes B2 y en la entrevista hay una parte en inglés, se va a ver. Pon lo que puedas sostener en una conversación de veinte minutos. La segunda: los títulos caducados o de hace quince años conviene ponerlos con su fecha, no esconderla; el año da contexto y evita malentendidos. Si has mantenido el idioma en uso profesional desde entonces, dilo en una línea.
Adaptar el CV a cada oferta sin volverte loco
Mandar el mismo documento a cuarenta ofertas es cómodo y poco eficaz. Adaptarlo entero cuarenta veces es inviable. El equilibrio está en tener un documento maestro con toda tu información y derivar de ahí dos o tres versiones por tipo de puesto. Para cada candidatura solo tocas tres cosas: el titular profesional bajo el nombre, el orden de los primeros puntos de cada experiencia y el bloque de competencias técnicas. Diez minutos.
Palabras clave: úsalas, no las apiles
Copia el texto de la oferta y fíjate en los términos que se repiten: nombres de herramientas, metodologías, tipo de cliente, certificaciones. Si esas palabras describen algo que sabes hacer, deben aparecer en tu CV tal como las escribe la empresa. Si la oferta dice "SAP" y tú has escrito "software de gestión empresarial", para un filtro automático no eres candidato. Lo mismo con las variantes: si el sector usa "CRM" y tú pones solo el nombre comercial de la herramienta, escribe las dos ("Salesforce (CRM)").
Lo que no debes hacer, aunque circule como truco: pegar una lista de palabras clave en blanco sobre fondo blanco o en letra de 1 punto. Los sistemas modernos extraen todo el texto, incluido el invisible, y quien revise verá un CV con un párrafo oculto lleno de términos. Es una forma rápida de que te descarten con motivo.
Si un requisito de la oferta lo cumples pero no aparece en tu CV, para el sistema no lo cumples. La adaptación no consiste en inventar experiencia, sino en dejar de esconder la que ya tienes.
Errores que descartan de verdad
Faltas de ortografía y descuidos de formato
Una falta en un CV se lee como falta de atención al detalle, y en algunos puestos eso es justo lo que se está evaluando. El corrector del procesador de textos no basta: no distingue "haber" de "a ver" ni detecta que has dejado el nombre de la empresa anterior en el documento adaptado. Léelo en voz alta, imprímelo o pásalo a PDF y revísalo en el móvil, que el cambio de soporte hace saltar errores que en pantalla grande se pasan. Y pide a alguien que lo lea: quien escribe siempre lee lo que quiso poner.
El correo de la adolescencia
Una dirección tipo chikitina_88@ o elrubio_dj@ resta antes de que abran el documento. Crea una cuenta con nombre.apellido y úsala solo para candidaturas: además te evita perder respuestas entre promociones. Revísala a diario, incluida la carpeta de spam, y ponte un buzón de voz decente en el móvil que aparece en el CV.
Enlaces rotos o que no llevan a ninguna parte
Si pones el enlace a tu LinkedIn, a tu portfolio o a tu repositorio, compruébalos después de exportar a PDF: es habitual que el hipervínculo se pierda o quede apuntando a una versión antigua. Que el perfil esté público y actualizado, y que la URL sea legible (personaliza la de LinkedIn en lugar de dejar la cadena de números). Un enlace muerto en un CV de perfil digital es una contradicción que se nota.
Mentir en fechas o titulaciones
Estirar unos meses para tapar un hueco, ascender el cargo sobre el papel o dar por terminada una carrera a falta de asignaturas parece inofensivo hasta que deja de serlo. Las titulaciones se verifican con las universidades y los registros oficiales, y las fechas se cruzan con el informe de vida laboral en cuanto empieza el papeleo. Si la falsedad aparece durante el proceso, se acaba el proceso. Si aparece después de firmar, puede sostener un despido disciplinario por quiebra de la buena fe contractual, y en profesiones reguladas —sanidad, ingeniería, educación, abogacía— ejercer sin la titulación que se exige tiene consecuencias que van más allá del ámbito laboral. Explicar un hueco cuesta una línea; deshacer una mentira cuesta el puesto. Si tu caso es delicado, consúltalo con un profesional de la orientación laboral o con un abogado laboralista antes de firmar nada.
Otros descuidos frecuentes
- Mandar el CV adaptado a otra empresa con el nombre de la anterior todavía dentro.
- Adjuntar el archivo con el nombre de la plantilla original.
- Escribir en tercera persona ("Juan es un profesional con...").
- Meter un objetivo profesional genérico que serviría para cualquier oferta del planeta.
- Incluir el salario deseado sin que lo hayan preguntado.
- Poner referencias con nombre y teléfono sin haber avisado antes a esas personas.
- Enviar el documento un domingo a las tres de la madrugada desde el móvil, sin revisar cómo ha quedado el adjunto.
Carta de presentación y LinkedIn: que cuenten lo mismo
La carta de presentación no repite el CV: lo conecta con esa oferta concreta. Tres párrafos bastan. En el primero, quién eres y a qué puesto optas. En el segundo, dos ejemplos de tu experiencia que respondan a lo que la oferta pide, con resultado. En el tercero, por qué esa empresa y una frase de cierre pidiendo la entrevista. Media página, con el nombre de la empresa bien escrito y sin fórmulas rancias. Si la oferta no la pide, un email de tres líneas bien redactado hace el mismo trabajo. Tienes modelos listos en nuestras plantillas de carta de presentación.
Con LinkedIn, la regla es la coherencia. Quien reciba tu CV va a mirar tu perfil, y si las fechas o los cargos no coinciden, la duda que se genera no la arregla ninguna explicación posterior. Revisa que los periodos casen, que el titular diga lo mismo que el de tu currículum, que la foto sea profesional y que el resumen esté escrito en primera persona y no vacío. No hace falta que el perfil sea una copia literal: LinkedIn admite más detalle y más contexto. Lo que no puede haber es contradicción.
Cómo pasar la plantilla a PDF sin romper el diseño
Aquí es donde se estropea el trabajo de una tarde. La exportación mal hecha mueve líneas, parte secciones y, en el peor caso, convierte el texto en imagen.
Desde Microsoft Word
Usa Archivo > Guardar como (o Exportar) y elige PDF, no imprimas a "Microsoft Print to PDF": esa opción imprime y puede perder los hipervínculos. En las opciones de guardado, marca la creación de marcadores y comprueba que no está activado el modo de tamaño mínimo si la calidad se resiente. Antes de exportar, activa las marcas de párrafo (Ctrl+Mayús+8) para ver si has dejado saltos de página manuales que descuadren la segunda hoja.
Desde Google Docs o LibreOffice
En Google Docs, Archivo > Descargar > Documento PDF. Ten en cuenta que al subir un .docx a Docs las fuentes pueden sustituirse y los márgenes moverse un par de milímetros: revisa página por página antes de descargar. En LibreOffice Writer, Archivo > Exportar a PDF, y en la pestaña general deja activada la exportación de marcadores y de enlaces. Si la plantilla usa tablas invisibles para la maquetación, mira que ninguna fila se haya partido entre dos páginas.
Desde Canva u otras herramientas de diseño
Descarga en "PDF estándar" o "PDF para impresión" según vayas a enviarlo o a imprimirlo, y nunca en PNG o JPG: una imagen no es un CV legible para ningún sistema. Comprueba después que el texto se puede seleccionar. Si en el diseño has usado fuentes decorativas o has escrito encima de un gráfico, ese contenido puede acabar rasterizado.
Comprobaciones después de exportar
- Abre el PDF, selecciona todo, copia y pega en un bloc de notas: tienen que salir tu nombre, tu email y todos los apartados.
- Verifica que los enlaces son clicables y llevan donde deben.
- Mira el número de páginas: si aparece una tercera hoja en blanco, borra el salto de página sobrante.
- Ábrelo en el móvil. Si no se lee cómodo, sube el cuerpo de texto a 11 puntos.
- Comprueba el peso del archivo: por debajo de 1 MB pasa cualquier formulario de subida.
- Renombra el archivo antes de adjuntarlo.
Checklist final antes de enviar
- El formato elegido encaja con tu situación real (cronológico, funcional o combinado).
- Una sola columna si el CV va por un portal de empleo o un formulario corporativo.
- Ningún dato importante dentro de imágenes, cuadros de texto flotantes o encabezados de página.
- Tipografía estándar, cuerpo de 10-11 puntos, márgenes de al menos 1,5 cm.
- Encabezados convencionales: Experiencia, Formación, Aptitudes, Idiomas.
- Sin DNI, sin fecha de nacimiento, sin estado civil, sin dirección postal completa.
- Foto solo si te la piden o si aporta algo en tu sector; en ese caso, foto neutra y reciente.
- Extensión ajustada: una página, o dos si tienes recorrido suficiente para llenarlas.
- Cada puesto con tres o cuatro logros con resultado, empezando por un verbo en pasado.
- Cifras que puedas explicar en una entrevista; ninguna inventada.
- Aptitudes concretas y ancladas a hechos, sin barras de progreso.
- Idiomas con nivel MCER y, si lo tienes, título y año.
- Palabras clave de la oferta escritas tal como las usa la empresa, dentro del texto normal.
- Fechas coherentes entre CV, LinkedIn y vida laboral.
- Ortografía revisada en voz alta y por otra persona.
- Enlaces comprobados después de exportar.
- PDF con texto seleccionable, salvo que pidan Word.
- Archivo llamado Nombre-Apellido-Puesto.pdf y por debajo de 1 MB.
- Email de envío corto, con asunto claro y el adjunto realmente adjunto.
Preguntas frecuentes sobre plantillas de CV gratis
¿Las plantillas de esta página son realmente gratis?
Sí, el archivo no se cobra y no lleva marca de agua. Para descargarlo se abre un formulario que pide nombre, email y aceptar la política de privacidad, y el sistema permite 3 descargas gratuitas por navegador. A partir de ahí se ofrece un plan de pago desde 1,99 €, que es opcional: las plantillas que ya te has descargado las conservas y las editas sin límite.
¿Qué formato de CV elijo si es mi primer empleo?
Cronológico inverso, con la formación arriba y la experiencia debajo. Cuenta prácticas, trabajos de verano, proyectos de fin de grado, voluntariado y colaboraciones: todo eso es experiencia. El formato funcional se nota vacío cuando no hay trayectoria detrás que agrupar.
¿Hay que poner foto en el CV en España?
Es opcional y cada vez menos frecuente. Ningún proceso puede exigirla como requisito de selección y añade un dato personal que no informa de tu capacidad profesional. Si decides ponerla, que sea reciente, con fondo liso, encuadre de pecho hacia arriba y expresión neutra.
¿Es mejor un CV de una página o de dos?
Una página hasta unos diez años de trayectoria. Dos cuando hay contenido reciente y pertinente: dirección de equipos, proyectos largos, publicaciones o certificaciones técnicas. Tres solo en perfiles académicos o investigadores, donde el listado de publicaciones forma parte del expediente.
¿Un CV de dos columnas pasa los filtros ATS?
Puede pasar, pero es la primera fuente de errores de lectura: muchos analizadores recorren la página de izquierda a derecha y mezclan las dos columnas en una sola línea. Con una columna el orden nunca se rompe. Reserva el diseño lateral para el envío directo por email o para la copia impresa.
¿Mando el CV en PDF o en Word?
PDF salvo que la oferta pida Word expresamente. El PDF mantiene el diseño en cualquier ordenador y sigue siendo texto seleccionable si lo exportas bien. El Word lo piden sobre todo consultoras y ETT que reformatean el documento con su cabecera antes de presentarlo al cliente.
¿Cómo debo llamar al archivo?
Nombre-Apellido-Puesto.pdf, sin tildes ni espacios. Nada de cv_final_v3.pdf, ni de dejar el nombre de la plantilla original, ni de "CV" a secas. En una carpeta con decenas de candidaturas, el nombre del archivo es lo primero que se ve.
¿Hace falta poner la cláusula de protección de datos al final?
No. Con el RGPD, la empresa que recibe tu currículum es la responsable del tratamiento y quien debe informarte a ti. Enviar el CV ya supone que aportas tus datos para ese proceso. Esa coletilla heredada de plantillas antiguas puedes borrarla.
¿Cómo indico el nivel de idiomas?
Con los niveles del MCER (A1 a C2) y, si lo tienes, el título con su año. Evita "nivel medio", "nivel alto" y los gráficos de barras: no significan lo mismo para dos personas y no se pueden comprobar.
¿Qué pasa si exagero un puesto o una titulación?
Es un riesgo que no compensa. Las titulaciones se verifican y las fechas se cruzan con la vida laboral. Descubierta antes de firmar, la falsedad cierra el proceso; descubierta después, puede sostener un despido disciplinario por quiebra de la buena fe contractual. Explicar un hueco sale mucho más barato.
¿Puedo editar una plantilla .docx sin tener Microsoft Word?
Sí. Google Docs, LibreOffice Writer y las apps de Office para móvil abren los .docx sin problema. Revisa el resultado antes de exportar: al cambiar de programa se pueden mover márgenes y saltos de página, sobre todo si la plantilla usa tablas invisibles para maquetar.
¿Cuántas versiones del CV conviene tener?
Un documento maestro con toda tu información y dos o tres versiones derivadas por tipo de puesto. Para cada candidatura solo cambias el titular profesional, el orden de los primeros puntos de cada experiencia y el bloque de competencias técnicas. Con eso cubres casi cualquier oferta sin reescribir el currículum entero cada vez.
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Archivos .docx editables, sin marca de agua
Ver todas las plantillasRecursos oficiales
- InfoJobs - Guía del CV — Consejos de InfoJobs para redactar un currículum efectivo
- SEPE - Guía de empleo — Servicio Público de Empleo Estatal: recursos oficiales para la búsqueda de empleo
- LinkedIn - Optimizar tu perfil — Guía oficial de LinkedIn para mejorar tu perfil profesional
- AEPD — Agencia Española de Protección de Datos: información sobre tus derechos en materia de datos personales