Cómo se estructura un curriculum vitae en 2026
El orden de las secciones ya no es libre. Los departamentos de selección leen en diagonal y buscan siempre lo mismo en el mismo sitio, así que romper ese orden solo consigue que se pierdan. La secuencia que funciona hoy en España es: contacto, titular profesional, resumen, experiencia, formación, competencias técnicas, idiomas y, al final, los extras que aporten algo real (certificaciones, publicaciones, voluntariado relevante o proyectos propios).
Esa secuencia se invierte en un solo caso: cuando no tienes experiencia laboral. En un CV de primer empleo la formación sube justo debajo del resumen, y los proyectos académicos, las prácticas y el voluntariado se describen con el mismo detalle que un puesto de trabajo, con sus viñetas y sus resultados. Tienes esa variante desarrollada en la plantilla de CV para primer empleo.
Datos de contacto: lo justo y bien escrito
La cabecera necesita cinco cosas y ninguna más: nombre y apellidos, titular profesional, teléfono móvil, correo electrónico y ciudad. Un sexto elemento opcional, la URL de tu LinkedIn, cierra el bloque si el perfil está trabajado.
Tres detalles que se descuidan siempre. El primero, el correo: si sigues usando una dirección de la adolescencia, abre una cuenta con nombre y apellido antes de enviar nada. El segundo, el teléfono: un solo número, el que llevas encima, escrito con espacios para que se lea de un vistazo. El tercero, la URL de LinkedIn: personalízala en los ajustes del perfil para que quede limpia y no arrastre una cadena de números.
La dirección postal completa no pinta nada en un CV. Con la ciudad y la provincia el reclutador ya sabe si vives cerca del centro de trabajo, que es lo único que necesita en la fase de criba. La calle y el número son datos que estarías repartiendo entre decenas de empresas sin ninguna contrapartida.
El titular profesional, la línea que más se lee
Debajo de tu nombre va una sola línea que dice qué eres profesionalmente. No es un eslogan ni una declaración de intenciones: es la etiqueta con la que quieres que te clasifiquen. «Técnico de mantenimiento industrial · Especialista en PLC Siemens» funciona. «Persona proactiva con ganas de aprender» no dice nada y ocupa el sitio más valioso del documento.
Este titular es también el primer lugar donde entra la palabra clave de la oferta. Si el anuncio busca un «Analista de datos junior», tu titular debería decir exactamente eso, siempre que se ajuste a la realidad. Si dice «Business Intelligence Specialist» y la oferta habla de análisis de datos, estás obligando al lector y al software a traducir.
Resumen profesional: tres o cuatro líneas, ni una más
El resumen sustituye al viejo «objetivo profesional», que hablaba de lo que tú querías en un documento cuyo destinatario solo quiere saber qué le aportas. Un resumen útil contesta cuatro preguntas en cuatro líneas: qué haces, cuántos años llevas haciéndolo, en qué tipo de entorno y cuál es el resultado más representativo que puedes enseñar.
«Responsable de administración con ocho años en pymes industriales. Llevo el ciclo completo de facturación, conciliación bancaria y presentación de modelos trimestrales para una cartera de 180 clientes. Reduje el plazo medio de cobro de 74 a 51 días rediseñando el circuito de reclamación.»
Ese párrafo tiene datos, contexto y un resultado. Se reescribe en cada candidatura tocando dos o tres palabras, y es la parte del CV que mejor rentabiliza el tiempo invertido.
Experiencia laboral: logros, no descripciones de puesto
La diferencia entre un CV normal y uno que consigue entrevistas está casi siempre en este bloque. La mayoría de la gente copia las funciones que ponía en su contrato: «gestión de clientes», «elaboración de informes», «atención telefónica». Eso describe una silla, no a la persona que la ocupó.
El formato que funciona es: verbo de acción + qué hiciste + con qué resultado. Compara estas dos versiones de la misma tarea:
- Antes: «Gestión de redes sociales de la empresa.»
- Después: «Llevé las cuentas de Instagram y LinkedIn de la marca durante dos años, pasando de 1.200 a 9.400 seguidores y multiplicando por tres las solicitudes de presupuesto llegadas por ese canal.»
Si el dato no lo tienes, no lo inventes: un número falso en un CV se desmonta en la primera entrevista técnica y quema la candidatura entera. Cuando no hay cifras disponibles, cuantifica lo que sí puedas medir: número de personas a tu cargo, tamaño del presupuesto que manejabas, volumen de expedientes al mes, número de idiomas de atención, plazo de entrega que cumplías. Casi cualquier trabajo tiene una magnitud honesta detrás.
Sobre los huecos en la trayectoria: no los escondas cambiando fechas. Un periodo sin trabajar por cuidados familiares, formación, enfermedad o búsqueda de empleo es normal y se explica en una línea si supera los seis meses. La alternativa, dejar un salto inexplicado entre dos puestos, genera más preguntas que la explicación.
Formación, competencias e idiomas
La formación se ordena de lo más reciente a lo más antiguo y se poda sin piedad. Si tienes un grado y un máster, la ESO y el bachillerato sobran. Los cursos de veinte horas solo entran si son de la herramienta que pide la oferta; una lista de quince certificados sueltos transmite dispersión, no formación continua.
Las competencias se dividen en dos bloques que no conviene mezclar. Por un lado las técnicas: programas, lenguajes, maquinaria, normativa, metodologías. Por otro las transversales, que solo valen si van acompañadas de una prueba en la sección de experiencia. Escribir «trabajo en equipo» en una lista no demuestra nada; describir que coordinaste a cuatro personas de tres departamentos para sacar un proyecto sí.
Los idiomas se declaran con el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER), el sistema de seis niveles del Consejo de Europa. Es más informativo que «nivel medio» o «se defiende», etiquetas que cada persona interpreta a su manera.
Niveles del MCER y cómo se traducen a un uso profesional real
| Nivel | Denominación | Qué puedes decir que haces | Uso laboral típico |
| A1 | Acceso | Frases básicas, presentarte, pedir información sencilla | No suele declararse en un CV |
| A2 | Plataforma | Conversaciones cotidianas y correos muy simples | Atención básica presencial |
| B1 | Umbral | Seguir una conversación de trabajo con esfuerzo, redactar correos | Correo interno, soporte de primer nivel |
| B2 | Avanzado | Reuniones fluidas, documentación técnica, negociación sencilla | El nivel que pide la mayoría de ofertas |
| C1 | Dominio operativo | Presentaciones, matices, informes complejos | Puestos internacionales y de cliente |
| C2 | Maestría | Uso equivalente al de un profesional nativo | Traducción, docencia, dirección internacional |
Si tienes un título que acredita el nivel, ponlo entre paréntesis con el año. Si no lo tienes, declara el nivel igualmente pero sé consciente de que en algún momento del proceso puede haber una parte de la entrevista en ese idioma. Inflar el nivel de inglés es uno de los errores que más caro se pagan, porque se comprueba en cinco minutos.
Qué no poner en el curriculum y por qué
Hay media docena de datos que se siguen incluyendo por costumbre y que hoy juegan en tu contra. No es una cuestión de moda: la mayoría son datos personales que no aportan información sobre tu capacidad para el puesto y que, una vez enviados, quedan almacenados en bases de datos de empresas y consultoras sobre las que no tienes control.
La fotografía
La foto no dice nada sobre si sabes hacer el trabajo, y sí abre la puerta a que la decisión se contamine con la apariencia, la edad aparente o el origen. Muchas compañías con procesos de selección estructurados piden ya currículos sin foto precisamente para reducir ese ruido, y en el ámbito anglosajón directamente se descarta una candidatura que la incluya.
En España no existe una prohibición, así que la decisión es tuya. La regla práctica: si la oferta no la pide de forma expresa y el puesto no tiene un componente de imagen (actuación, moda, presentación en pantalla), quítala. Si decides ponerla, que sea una foto reciente, con fondo neutro, encuadre de pecho hacia arriba y hecha con luz decente. Una foto de carné escaneada o un recorte de una foto de grupo restan más de lo que suman. Tienes la versión sin fotografía preparada en la plantilla de curriculum gratis.
Edad, fecha de nacimiento y estado civil
La edad no mide la competencia y sí activa prejuicios en las dos direcciones: demasiado joven para el puesto, demasiado mayor para el equipo. El estado civil, el número de hijos o la mención de tener «disponibilidad familiar» pertenecen a la vida privada y han servido históricamente para descartar a mujeres en edad fértil. Nada de eso debería estar en el documento.
La ley española es clara sobre el resultado: la Ley 15/2022 integral para la igualdad de trato y la no discriminación considera discriminatorio el trato desfavorable en el acceso al empleo por motivos como la edad, el sexo o la situación familiar. Quitar el dato del CV no elimina el sesgo del proceso, pero te evita entregarlo tú mismo en la primera línea.
DNI, NIE y número de la Seguridad Social
Este es el más importante de todos. Tu número de DNI o NIE no se necesita para valorar una candidatura: se necesita para firmar un contrato, y ese momento llega cuando ya te han elegido. Mientras tanto, un CV con el DNI circula por portales, buzones compartidos y bases de datos de terceros, y es una pieza muy útil para quien intente suplantarte.
Lo mismo vale para el número de afiliación a la Seguridad Social, el número de cuenta bancaria y la matrícula del coche, que también aparecen en plantillas antiguas. El Reglamento General de Protección de Datos recoge en su artículo 5.1.c) el principio de minimización: los datos tratados deben ser adecuados, pertinentes y limitados a lo necesario. Un número de identificación en una fase de criba no es necesario, y la Agencia Española de Protección de Datos insiste en esa lógica en sus materiales sobre selección de personal. Si un formulario te lo exige antes de una oferta en firme, es razonable preguntar para qué lo quieren.
Referencias, salario y otros restos de plantillas antiguas
Poner el nombre y el teléfono de antiguos jefes en el CV significa difundir datos personales de terceros sin su consentimiento, y además los expone a llamadas que no esperan. Basta con una línea: «Referencias disponibles bajo petición». Cuando te las pidan, avisas a esa persona y facilitas el contacto.
Tampoco tiene sentido incluir la expectativa salarial en el documento salvo que la oferta lo pida de forma explícita, ni una lista de aficiones genérica («leer, viajar, cine»), ni frases hechas como «persona responsable y trabajadora». Y la vieja coletilla «Firmado en Madrid, a…» con la firma manuscrita al pie no se usa en una candidatura por correo electrónico.
Regla sencilla para decidir: si un dato no ayuda a que alguien juzgue si sabes hacer el trabajo, y sí permite juzgarte por algo que no es el trabajo, fuera del CV.
Cómo pasar los filtros ATS con un CV hecho en Word
ATS son las siglas de Applicant Tracking System, el software que muchas empresas y casi todas las consultoras de selección usan para recibir candidaturas. No es un juez que puntúa tu currículo: es una base de datos. Recoge el archivo, extrae el texto, intenta repartirlo en campos (nombre, empresas, fechas, titulaciones, competencias) y permite después buscar entre miles de registros por palabra clave.
De ahí sale la única regla que importa: tu CV tiene que poder convertirse en texto plano sin perder nada ni desordenarse. Todo lo demás son consecuencias de esa regla. Y conviene desconfiar de las cifras que circulan por internet sobre el porcentaje de currículos que un ATS descarta o los segundos que un reclutador dedica a cada uno: son datos que se repiten de blog en blog sin un estudio detrás que los sostenga.
Una sola columna, siempre que la candidatura pase por un portal
Los diseños a dos columnas se ven muy bien y se extraen fatal. Cuando el sistema convierte el documento a texto, puede leer la página de izquierda a derecha línea a línea, y entonces mezcla el contenido de la columna lateral con el de la principal: tus idiomas acaban incrustados en medio de un puesto de trabajo.
La solución práctica que usa mucha gente es mantener dos versiones del mismo CV: una a dos columnas para enviar por correo a una persona concreta o colgar en tu web, y otra a una columna para los portales y los formularios de candidatura. Con la plantilla en .docx, pasar de una a otra es cuestión de un rato.
Nada de tablas anidadas, cajas de texto ni SmartArt
Una tabla simple de dos columnas suele sobrevivir. Una tabla dentro de otra tabla, no. Las cajas de texto (cuadro de texto en Word) son el peor enemigo: el contenido que metas dentro puede desaparecer por completo en la extracción, porque técnicamente flota fuera del flujo del documento. Lo mismo pasa con los gráficos SmartArt, las formas con texto encima y los iconos con la información dentro.
Las barras de nivel de competencias merecen una mención aparte. Esas barritas de colores que indican «Excel: 80 %» son formas, no texto: el sistema no ve el 80 %, solo ve la palabra «Excel». Y para un lector humano tampoco significan gran cosa, porque nadie sabe qué es un 80 % de Excel. Es más informativo escribir «Excel avanzado: tablas dinámicas, Power Query y macros básicas».
Encabezados y pies de página: el error silencioso
Muchas plantillas colocan el nombre y el teléfono en el encabezado de página de Word. Queda elegante y se repite solo en la segunda página. El problema es que algunos sistemas de extracción ignoran por completo lo que hay en encabezados y pies, con lo que tu CV llega a la base de datos sin datos de contacto. Coloca siempre nombre, teléfono y correo en el cuerpo del documento; si quieres repetirlos en la segunda página, escríbelos también en el cuerpo.
Fuentes estándar y jerarquía por estilos
Usa fuentes que estén instaladas en cualquier equipo: Calibri, Aptos, Arial, Helvetica, Georgia, Cambria, Garamond o Times New Roman. Si eliges una fuente descargada de internet y el destinatario no la tiene, Word la sustituye por otra y el documento se descoloca solo. En un PDF eso no ocurre porque la fuente va incrustada, pero si envías el .docx sí.
Los encabezados de sección deben ser reconocibles y estándar: «Experiencia profesional», «Formación académica», «Competencias», «Idiomas». Un sistema que busca la sección de experiencia reconoce esas etiquetas; con títulos creativos del tipo «Mi recorrido» o «Lo que sé hacer» tiene que adivinar.
Palabras clave del anuncio, en su sitio
El reclutador que busca en la base de datos escribe términos concretos: un programa, una certificación, una titulación, una herramienta. Si esas palabras no están escritas literalmente en tu CV, no apareces en su búsqueda por bien que encajes.
El método es simple. Copia el texto del anuncio en un documento aparte y subraya los sustantivos que se repiten: herramientas, normativas, metodologías, titulaciones, tipos de cliente. Marca cuáles cumples de verdad y colócalos donde tengan sentido, dentro de frases que expliquen qué hiciste con ellos. Si la oferta dice «SAP» y tú has trabajado con SAP, la palabra SAP tiene que aparecer en la viñeta del puesto donde lo usaste, no en una lista suelta al final.
Lo que no funciona es la vieja treta de pegar un bloque de palabras clave en blanco sobre fondo blanco al final del documento. El texto oculto se extrae igual que el visible, se detecta con facilidad y, cuando aparece, la candidatura se descarta por intento de manipulación.
.docx o PDF: cuándo cada uno
Las dos respuestas categóricas que circulan («siempre PDF» y «los ATS no leen PDF») están desfasadas. Los sistemas actuales leen ambos formatos con normalidad, y la decisión depende del canal.
Cuándo enviar el CV en .docx y cuándo en PDF
| Situación | Formato recomendado | Motivo |
| Correo directo a una persona o a un departamento de RR. HH. | PDF | El diseño se ve igual en cualquier equipo y no se puede modificar por accidente |
| El formulario o la consultora pide expresamente Word | .docx | Su flujo de trabajo espera un documento editable; enviar otra cosa retrasa el proceso |
| Portal de empleo con carga de archivo genérica | PDF | Menos riesgo de que se rompa el formato al abrirlo con otra versión de Word |
| Consultora que va a añadir su propia portada | .docx | Necesita insertar su cabecera y a veces anonimizar tus datos |
| Candidatura a una administración pública | PDF | Suele exigirse formato no editable, en ocasiones con firma electrónica |
| Impresión para entrega en mano o feria de empleo | PDF | Garantiza que la impresora respeta márgenes y saltos |
Un aviso sobre el PDF: genéralo desde Word con Archivo > Guardar como > PDF o con Exportar. Si lo generas imprimiendo a una impresora virtual de imagen, o si escaneas una copia impresa, el resultado es un PDF de imagen sin texto seleccionable, y ahí sí que no hay sistema que extraiga nada. Comprueba siempre que puedes seleccionar y copiar el texto del PDF terminado.
Guía paso a paso para personalizar la plantilla en Word
Estos son los pasos concretos con la plantilla ya descargada. Están pensados para Word de Microsoft 365, pero funcionan igual en Word 2019 y posteriores, y con pequeñas variaciones de menú en LibreOffice Writer y Google Docs.
- Duplica el archivo antes de tocarlo. Guarda el .docx original como copia maestra y trabaja sobre un duplicado. Si el formato se descuadra a mitad de la edición, vuelves al punto de partida en un segundo.
- Activa las marcas de formato. Con Ctrl+Mayús+8 verás las marcas de párrafo, las tabulaciones y los saltos. Es la única forma de entender cómo está montada la plantilla y de no borrar por accidente un salto que sostiene la maquetación.
- Abre el panel de estilos. En la pestaña Inicio, en el grupo Estilos, pulsa la flecha de la esquina. Ahí ves qué estilo tiene aplicado cada bloque. Todos los cambios de tipografía y tamaño se hacen modificando el estilo, nunca seleccionando texto y cambiándolo a mano.
- Sustituye la cabecera. Coloca el cursor sobre el nombre de ejemplo, selecciónalo con triple clic y escribe el tuyo encima. Al escribir dentro de la selección conservas el estilo aplicado. Repite con el titular profesional, el teléfono, el correo y la ciudad.
- Decide qué haces con la foto. Si vas a prescindir de ella, haz clic en el marco de imagen y pulsa Suprimir; después revisa que el bloque de texto contiguo se reajusta y no queda un hueco. Si la mantienes, usa Insertar > Imagen sobre el marco existente para conservar el tamaño y el recorte.
- Reescribe el resumen profesional. Tres o cuatro líneas siguiendo la fórmula de qué haces, cuántos años llevas, en qué entorno y con qué resultado. Escríbelo pensando en la oferta concreta que tienes delante.
- Carga la experiencia de la más reciente a la más antigua. Duplica el bloque de un puesto completo (selecciónalo entero, Ctrl+C y Ctrl+V al final del bloque) para que el nuevo herede el formato, y edita luego el contenido. Es mucho más seguro que crear el bloque de cero.
- Convierte funciones en logros. Revisa cada viñeta y pregúntate qué cambió gracias a ti. Añade la magnitud que puedas justificar. Si un puesto es muy antiguo o poco relevante, redúcelo a una sola línea con empresa, cargo y fechas.
- Ajusta formación, competencias e idiomas. Poda la formación que ya no aporta, separa competencias técnicas de transversales y pon los idiomas con su nivel del MCER y el título que lo acredite.
- Repasa la coherencia de fechas. Usa el mismo formato en todo el documento, por ejemplo «03/2021 – 07/2024», y escribe «Actualidad» en el puesto en curso. Mezclar «marzo 2021» con «03/21» en el mismo CV es el tipo de descuido que se nota.
- Controla la paginación. Si una sección queda partida entre dos páginas, no metas líneas en blanco para empujarla: usa Insertar > Salto de página, o marca «Conservar con el siguiente» en las opciones de párrafo del encabezado de sección. Las líneas en blanco se descolocan en cuanto edites algo más arriba.
- Pasa el corrector y léelo en voz alta. El corrector de Word caza las faltas, pero no distingue «haber» de «a ver» en contexto ni detecta que has dejado el nombre de la empresa anterior en el resumen. Leerlo en voz alta sí.
- Guarda el .docx y exporta el PDF. Conserva siempre el editable para futuras candidaturas y genera el PDF con Archivo > Guardar como. Comprueba que en el PDF puedes seleccionar el texto.
- Nombra bien el archivo. Algo como CV-Nombre-Apellido-Puesto.pdf, sin espacios ni caracteres especiales. El nombre del fichero llega tal cual al buzón del reclutador.
Un truco final: revisa las propiedades del documento
En Archivo > Información aparecen las propiedades del .docx: autor, título, empresa y comentarios. Una plantilla descargada puede llevar ahí el nombre de quien la diseñó, y una copia de un CV ajeno puede llevar el nombre de esa persona. Se edita en el mismo panel, en «Mostrar todas las propiedades». Es un detalle pequeño que evita situaciones incómodas.
Errores de formato en Word que estropean un buen CV
Estos fallos aparecen una y otra vez y todos tienen arreglo en Word en menos de un minuto.
- Espacios y saltos de línea manuales para separar bloques. Al añadir contenido más arriba, todo se desplaza y aparecen páginas medio vacías. Sustitúyelos por el espaciado anterior y posterior del párrafo, en el menú desplegable de Párrafo.
- Viñetas escritas a mano con un guion o un asterisco. No se alinean, no se sangran igual y se extraen mal. Usa la lista con viñetas del propio Word.
- Tabulaciones improvisadas para alinear fechas a la derecha. Pulsar el tabulador cuatro veces funciona hasta que cambias una palabra. Define una tabulación derecha en la regla, o usa una tabla simple de dos columnas sin bordes.
- Márgenes por debajo de 1,5 cm. Ganas dos líneas y pierdes legibilidad; además muchas impresoras recortan el área no imprimible del borde.
- Estilos rotos por formato directo. Cuando cada encabezado tiene su propio tamaño porque se ajustó a mano, el documento deja de ser coherente. Selecciona todo, aplica Borrar formato y vuelve a asignar los estilos: se tarda menos de lo que parece.
- Imágenes con ajuste flotante. Una foto o un logo con ajuste «Detrás del texto» se mueve solo al editar. Ponlos en línea con el texto o dentro de un contenedor fijo.
- Hipervínculos con el texto azul subrayado por defecto. Funcionan, pero cantan. Cambia el estilo Hipervínculo a un color de tu paleta y quita el subrayado si el enlace ya se entiende.
- Una segunda página con tres líneas. O recortas hasta caber en una página, o rellenas la segunda hasta al menos media página. Una hoja casi vacía transmite descuido.
- Guiones automáticos y viudas. Desactiva la separación silábica automática y activa «Control de líneas viudas y huérfanas» en las opciones de párrafo.
Cuánto debe ocupar tu CV según tu experiencia
La regla general es una página por cada diez años de trayectoria, con un tope de dos en la mayoría de sectores privados. Estas son las excepciones y los matices que conviene conocer.
Extensión y enfoque recomendados según el perfil
| Perfil | Extensión | Qué va primero | Qué se recorta |
| Sin experiencia o primer empleo | 1 página | Formación, proyectos académicos, prácticas | Cursos sueltos, aficiones genéricas |
| Entre 2 y 5 años | 1 página | Experiencia, con la formación resumida al final | Trabajos de estudiante ajenos al sector |
| Entre 5 y 15 años | 1 o 2 páginas | Experiencia reciente con logros cuantificados | Los puestos de más de 12 años atrás, a una línea |
| Más de 15 años o dirección | 2 páginas | Resumen, responsabilidad sobre equipo y presupuesto | Detalle operativo del principio de la carrera |
| Investigación y docencia universitaria | Sin límite fijo | Publicaciones, proyectos, docencia impartida | Nada: aquí se espera un CV extenso y exhaustivo |
| Oposiciones y bolsas de empleo público | El formato oficial | Lo que marque el baremo de la convocatoria | Todo lo que no puntúe en las bases |
Ese último caso merece atención. En una candidatura a la administración pública el CV no se valora libremente: hay un baremo con puntos por título, por meses trabajados y por cursos con un número mínimo de horas. Léelo antes de redactar y estructura el documento en el mismo orden que el baremo, con la documentación acreditativa preparada.
Cómo adaptar la plantilla a tu sector
La misma plantilla en .docx sirve para casi todo; lo que cambia es qué se pone delante y cuánto peso se le da a cada bloque.
Ajustes por sector sobre la misma plantilla base
| Sector | Estilo visual | Bloque que gana peso | Detalle que se valora |
| Tecnología y desarrollo | Sobrio, una columna | Competencias técnicas y proyectos | Enlace al repositorio de código propio |
| Diseño y creatividad | Con color y jerarquía marcada | Portfolio y herramientas | Enlace al portfolio, siempre público |
| Sanidad | Clásico y muy ordenado | Titulación, colegiación y formación continua | Número de colegiado cuando el puesto lo exige |
| Banca, seguros y jurídico | Clásico, sin adornos | Formación reglada y especialización | Idiomas acreditados y normativa dominada |
| Comercial y ventas | Limpio, con cifras destacadas | Resultados y cartera gestionada | Objetivos alcanzados en porcentaje o volumen |
| Hostelería y turismo | Directo y breve | Idiomas y tipo de establecimiento | Disponibilidad horaria y certificados de manipulador |
| Industria y mantenimiento | Funcional | Maquinaria, normativa y certificaciones | Cursos de prevención de riesgos vigentes |
| Educación | Ordenado y formal | Titulación, especialidad y experiencia docente | Habilitaciones y niveles impartidos |
Si tu sector aparece en la tabla, tienes plantillas ya orientadas a ese perfil: CV para programador, CV sanitario, CV comercial, CV administrativo, CV de hostelería o CV de ingeniería. Todas parten del mismo documento y cambian el orden y el énfasis.
Un CV genérico enviado a treinta ofertas rinde menos que cinco versiones ajustadas enviadas a cinco ofertas concretas. El trabajo de adaptación es de diez minutos por candidatura cuando ya tienes el documento base bien montado.
Carta de presentación y perfil de LinkedIn: el paquete completo
El CV rara vez viaja solo. Los otros dos elementos del paquete son la carta de presentación y el perfil de LinkedIn, y cada uno cumple una función distinta.
La carta de presentación
La carta responde a algo que el CV no puede contestar: por qué esta empresa y por qué ahora. No repite el currículo en prosa. Ocupa entre 200 y 300 palabras y se estructura en cuatro párrafos: a qué puesto te presentas y cómo lo has encontrado; qué de tu trayectoria encaja con lo que piden, con un ejemplo concreto; qué sabes de la empresa y por qué te interesa; y un cierre con tu disponibilidad.
Si el anuncio no la pide, sigue mereciendo la pena cuando cambias de sector, cuando vuelves tras un parón largo o cuando la oferta te interesa de verdad. En esos tres casos la carta explica en un párrafo lo que en el CV parecería una incoherencia. Tienes el modelo desarrollado en la plantilla de carta de presentación.
El perfil de LinkedIn
Muchos reclutadores abren tu LinkedIn antes de llamarte, así que el perfil y el CV no pueden contradecirse. Las fechas, los cargos y los nombres de empresa tienen que coincidir; una diferencia de meses entre ambos documentos se interpreta como un descuido en el mejor de los casos.
Cuatro cosas que sí conviene revisar: el titular, que debe decir lo mismo que el titular de tu CV; la sección «Acerca de», donde cabe una versión algo más larga y personal del resumen; la URL personalizada, que es la que pegas en el CV; y la foto, que aquí sí tiene sentido porque LinkedIn es una red profesional donde el perfil sin foto pierde credibilidad. Y activa la señal de «abierto a ofertas» en modo visible solo para reclutadores si no quieres que tu empresa actual lo vea.
Revisión final antes de enviar
Diez comprobaciones que evitan la mayoría de los sustos:
- El nombre del archivo es correcto y no dice «version_final_2».
- No queda ningún texto de la plantilla sin sustituir, ni el nombre de la empresa de la candidatura anterior.
- El teléfono y el correo están bien escritos. Envíate el CV a ti mismo y comprueba que el enlace de LinkedIn funciona.
- Las fechas siguen el mismo formato en todo el documento y no hay solapamientos imposibles.
- El PDF permite seleccionar el texto y pesa menos de 2 MB.
- El documento se ve bien en el móvil: muchos reclutadores lo abren desde el teléfono.
- No hay datos que sobran: DNI, estado civil, fecha de nacimiento o el nombre de tus referencias.
- Las palabras clave del anuncio aparecen dentro de frases que explican qué hiciste con ellas.
- Las propiedades del documento llevan tu nombre y no el del autor de la plantilla.
- Alguien más lo ha leído. Una segunda mirada caza en dos minutos lo que tú llevas media hora sin ver.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas debe tener un curriculum vitae en 2026?
Una página si tienes menos de cinco años de experiencia y dos si superas esa franja o vienes de perfiles técnicos con proyectos largos. En investigación y docencia universitaria se admite un CV extenso, porque incluye publicaciones, proyectos y docencia impartida.
¿Hay que poner foto en el curriculum en España?
No es obligatoria y cada vez más departamentos de selección piden que no se incluya. La foto es un dato personal que no aporta información sobre tu competencia y abre la puerta a sesgos. Si la oferta no la exige de forma expresa, puedes prescindir de ella sin penalización.
¿Debo incluir el DNI en el curriculum?
No. El número de DNI o NIE no se necesita para valorar una candidatura y solo se aporta cuando ya hay una oferta en firme y hay que formalizar el contrato. Publicarlo en portales de empleo lo expone a usos fraudulentos.
¿Es mejor enviar el CV en Word o en PDF?
Envía PDF cuando el destinatario es una persona y quieres que el diseño se vea igual en cualquier equipo. Envía .docx cuando el portal o la consultora lo pide de forma explícita, porque su sistema de reclutamiento espera un documento editable. Guarda siempre las dos versiones.
¿Qué es un ATS y cómo afecta a mi curriculum?
Un ATS es el software de gestión de candidaturas que usan muchas empresas para recibir, ordenar y buscar currículos. Lee el texto del documento y lo vuelca en campos de una base de datos. Un CV con tablas anidadas, cajas de texto o texto dentro de imágenes se vuelca mal y pierde información.
¿Qué tipografía conviene usar en un CV en Word?
Fuentes instaladas de serie y de trazo limpio: Calibri, Aptos, Arial, Helvetica, Georgia, Cambria o Garamond. Si eliges una fuente descargada y el destinatario no la tiene, Word la sustituye y el documento se descoloca.
¿Cómo pongo las palabras clave de la oferta sin que quede forzado?
Copia el anuncio, subraya las herramientas, certificaciones y responsabilidades que se repiten y comprueba cuáles cumples de verdad. Colócalas en el titular, en el resumen y dentro de las viñetas de experiencia, describiendo lo que hiciste con ellas. Nunca añadas una competencia que no tengas.
¿Se puede usar una plantilla de CV a dos columnas?
Para envíos directos a una persona funciona bien. Para portales y ATS conviene una sola columna, porque el orden de lectura de dos columnas puede mezclarse al extraer el texto. Muchos candidatos mantienen una versión a dos columnas para la web y una a una columna para las candidaturas.
¿Cómo se indican los idiomas en el curriculum?
Con los niveles del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas, de A1 a C2, y el título que lo acredite si lo tienes. Es más informativo que etiquetas como «nivel medio» o «nivel alto», que cada persona interpreta de una forma.
¿Hay que poner las referencias en el CV?
No conviene incluir nombres y teléfonos de antiguos jefes en el documento: son datos personales de terceros que estarías difundiendo sin su consentimiento. Basta con indicar que puedes facilitarlas y pedir permiso a esa persona cuando llegue el momento.
¿Cómo debo nombrar el archivo del curriculum?
Con tu nombre, el puesto y la palabra CV, sin espacios ni caracteres raros. Por ejemplo CV-Nombre-Apellido-Analista-Datos.pdf. Evita nombres como cv_final_v3_bueno.docx, que llegan al reclutador tal cual.
¿Puedo usar la misma plantilla para varias ofertas?
Sí, y es lo recomendable para mantener una imagen coherente. Lo que cambia en cada envío es el titular, el resumen, el orden de las competencias y el énfasis de las viñetas de experiencia, para que respondan al anuncio concreto.
¿Qué hago si tengo un hueco largo sin trabajar?
Explícalo en una línea dentro de la trayectoria, con el mismo formato que un puesto: «2023 – 2024 · Excedencia por cuidado familiar» o «2024 · Formación a tiempo completo en desarrollo web». Ocultarlo dejando un salto sin explicar genera más preguntas que la propia explicación.
¿Puedo editar la plantilla sin tener Microsoft Word?
Sí. El archivo .docx se abre en LibreOffice Writer, en Google Docs y en la versión web gratuita de Word. Ten en cuenta que al convertir el documento puede moverse algún espaciado, así que revisa la paginación antes de exportar el PDF. Si prefieres un editor visual en el navegador, tienes la alternativa en la plantilla de CV en Canva.