Carta de presentación de empresa: plantilla gratis en Word
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Ver plantillaPresenta tu empresa a clientes potenciales con una carta breve, concreta y con una petición clara al final.
Qué incluye esta plantilla
La carta de presentación empresarial es la herramienta con la que abres una conversación comercial con un cliente que todavía no te conoce. Lleva una descripción breve de la empresa, los servicios principales, aquello que te diferencia de la alternativa obvia, las referencias que puedas nombrar con permiso y una propuesta concreta de reunión o de colaboración, con fecha. El tono, profesional y cercano, sin superlativos.
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Ver todas las plantillasRespuesta rápida: una carta de presentación de empresa es un documento de una sola página —entre 250 y 400 palabras— con el que una empresa se presenta ante un cliente, un proveedor o un organismo, o con el que una persona se presenta ante una empresa para optar a un puesto. Siempre lleva las mismas cinco piezas: encabezado con tus datos, destinatario identificado, un primer párrafo que explica quién eres y por qué escribes, dos o tres párrafos de propuesta de valor apoyados en hechos comprobables, y un cierre con una petición concreta y una fecha. La plantilla que puedes descargar arriba trae esa estructura montada en Word, con los campos entre corchetes marcados para que solo tengas que sustituirlos.
Qué es exactamente una carta de presentación de empresa
El término esconde dos documentos distintos, que se escriben de forma diferente y que no persiguen lo mismo. Conviene separarlos antes de abrir el archivo, porque la mayoría de las cartas que no funcionan fallan justo aquí: se redactan mezclando los dos registros.
El primero es la carta de presentación corporativa. La firma una empresa y va dirigida a otra empresa, a una administración o a un cliente particular de cierto tamaño. Su trabajo es abrir una conversación comercial: decir a qué te dedicas, qué problema resuelves, por qué eres una opción razonable y qué quieres que ocurra después. Es la que acompaña a un dossier, a un catálogo, a una solicitud de homologación como proveedor o a un primer contacto tras una feria.
El segundo es la carta de presentación de un candidato dirigida a una empresa. La firma una persona, acompaña al currículum y su trabajo es explicar por qué encajas en un puesto o en una organización concreta. Comparte estructura con la anterior, pero cambia el sujeto, cambia la prueba que aportas y cambia el cierre.
Las dos comparten un rasgo: nadie las lee enteras de primeras. Quien recibe una carta la escanea en unos segundos buscando tres cosas —quién escribe, qué quiere y si le afecta— y solo si las encuentra vuelve al principio y la lee de verdad. Toda la redacción se organiza alrededor de esa lectura en dos pasadas.
Cuándo se usa y cuándo sobra
Tiene sentido escribirla cuando el destinatario no te conoce, cuando el canal admite texto largo (correo electrónico, adjunto en PDF, papel) y cuando hay una decisión que quieres provocar. Fuera de eso, muchas veces molesta más de lo que ayuda:
- Tiene sentido: primer contacto con un cliente que encaja con lo que haces, respuesta a una petición de proveedores, alta en un registro de licitadores, seguimiento de una feria o un evento, candidatura espontánea, y respuesta a una oferta de empleo que pide carta de motivación.
- No tiene sentido: un mensaje directo en LinkedIn (ahí el formato son tres o cuatro líneas), la respuesta a un formulario web que ya te ha pedido los datos estructurados, un pedido recurrente con un cliente de años, o cualquier situación en la que ya tengas una reunión cerrada. Ahí una carta larga resta.
Hay un caso intermedio que aparece mucho: el correo electrónico frío. La carta no desaparece, se acorta. En vez de una página escribes ocho o diez líneas en el cuerpo del correo y dejas la versión completa en un PDF adjunto para quien quiera profundizar. Más abajo tienes ese formato corto redactado entero.
Qué no vas a encontrar en esta guía
No publicamos porcentajes del tipo «el X % de los responsables de selección descarta una carta en veinte segundos» ni tasas de respuesta de campañas. No hemos hecho esa medición, y las cifras que circulan por ahí casi nunca llevan detrás una muestra publicada que puedas revisar. Lo que sí puedes tomar como criterio es lo que se deduce de cómo funciona cada canal: un correo se abre por el remitente y el asunto, una carta impresa se hojea, y un texto sin párrafos ni ganchos se abandona. Ese razonamiento se sostiene solo; una cifra inventada, no.
Si tienes que elegir entre sonar impresionante y sonar concreto, elige concreto. «Montamos instalaciones eléctricas en naves industriales de Castellón» abre más puertas que «somos líderes en soluciones integrales de alto valor añadido».
Estructura bloque a bloque
Todas las variantes que verás después son la misma estructura con distinto relleno. Si te aprendes los bloques, no vuelves a necesitar un modelo.
1. Encabezado con tus datos
Arriba a la izquierda o centrado, según el diseño. En la versión corporativa van el logotipo, la razón social, el CIF si la carta va a acabar en un expediente administrativo, la dirección, el teléfono, el correo y la web. En la versión de candidato bastan nombre, teléfono, correo y, si aporta algo, el perfil de LinkedIn o un portafolio. Nada de direcciones postales completas en una candidatura: con la localidad y la provincia vas servido.
Un detalle que se pasa por alto: usa un correo con dominio propio si tienes empresa. Una carta corporativa firmada desde una cuenta gratuita transmite improvisación aunque el contenido sea impecable.
2. Destinatario
Nombre, cargo, empresa y dirección. Si no sabes a quién va, tienes un problema anterior a la carta. Antes de recurrir a «Estimados señores», dedica cinco minutos a buscar el nombre en la web de la empresa, en LinkedIn o llamando a la centralita y preguntando quién lleva compras, quién lleva marketing o quién lleva selección. Una carta dirigida a una persona concreta llega a esa persona; una dirigida a nadie llega al buzón genérico que abre quien puede.
Cuando no hay forma de averiguarlo, escribe el cargo: «A la atención del responsable de compras». Es preferible al saludo colectivo, y deja claro que sabes a quién buscas.
3. Fecha, lugar y asunto
La fecha va con el formato largo español —«Valencia, 12 de septiembre de 2026»— porque una carta con fecha se archiva y se recupera. El asunto es la línea que decide si se sigue leyendo. Tiene que ser específico y sin adjetivos: «Propuesta de mantenimiento eléctrico para sus tres centros de Valencia» funciona; «Presentación de nuestra empresa» no dice nada.
4. Primer párrafo: quién eres y por qué escribes
Dos o tres frases. Quién eres, qué haces y cuál es el motivo del contacto. Si hay un puente —os conocisteis en una feria, os ha recomendado alguien, has visto que han abierto una nave nueva, respondes a una oferta publicada— va aquí, en la primera línea. El puente es lo que convierte un contacto frío en uno tibio, y es la parte que más gente se deja fuera.
5. Cuerpo: la propuesta de valor
Dos o tres párrafos cortos. Aquí se gana o se pierde la carta, y la regla es una: habla de lo que le pasa al destinatario, no de tu historia. La secuencia que mejor aguanta es esta: problema que sabes que tiene, cómo lo resuelves tú, prueba de que sabes hacerlo, y qué diferencia hay entre tú y la alternativa obvia.
La prueba tiene que ser real y comprobable por quien la lee: años de actividad, número de instalaciones hechas, sectores en los que trabajas, certificaciones que tienes de verdad, un cliente al que puedes nombrar porque te ha autorizado. Si no puedes nombrar clientes, describe el tipo: «tres cadenas de restauración con más de diez locales». Inventar un caso de éxito es el error que más caro sale, porque se comprueba con una llamada.
6. Cierre con petición concreta
Una petición, y solo una. «¿Le viene bien una llamada de quince minutos el martes 16 o el jueves 18 por la mañana?» convierte mucho mejor que «quedamos a su disposición para cualquier consulta». Da dos opciones de fecha, di cuánto va a durar y aclara quién llama a quién. Si tu petición es que descarguen algo o que te respondan con un dato, dilo igual de claro.
7. Firma y anexos
Nombre, cargo, teléfono directo y firma. En la versión corporativa, si la carta va impresa, firma a mano: cuesta diez segundos y se nota. Al final, la lista de lo que adjuntas: dossier, catálogo, currículum, certificados. Que la lista coincida con lo que de verdad va adjunto, porque no hacerlo es la forma más rápida de parecer descuidado antes de que te lean.
| Tipo de carta | Extensión | Qué manda en el cuerpo | Cierre típico |
|---|---|---|---|
| Empresa a cliente potencial (frío) | 250-350 palabras, 1 página | Problema del cliente y prueba de solvencia | Propuesta de llamada con dos fechas |
| Empresa a cliente que ya te conoce | 150-250 palabras | Novedad concreta o motivo del reencuentro | Pregunta directa sobre una necesidad |
| Alta como proveedor u homologación | 300-400 palabras | Capacidad, certificaciones, cobertura y plazos | Petición de acceso al proceso o al portal |
| Candidatura espontánea | 250-320 palabras | Encaje con la empresa y qué aportas tú | Disponibilidad y ofrecimiento de entrevista |
| Respuesta a una oferta publicada | 250-350 palabras | Requisitos de la oferta, uno a uno | Referencia a la oferta y disponibilidad |
| Correo frío corto | 90-140 palabras | Una sola idea y una sola prueba | Pregunta cerrada de sí o no |
Seis modelos redactados enteros, listos para copiar
Todo lo que va entre corchetes es un campo que tienes que sustituir. No hay nombres de empresas reales ni casos inventados: los ejemplos están escritos con marcadores para que rellenes con tus datos verdaderos. Si un dato no lo tienes, borra la frase entera antes que rellenarla con algo aproximado.
Modelo 1. Presentación de empresa a un cliente potencial (contacto frío)
Es el uso principal de la plantilla que has descargado arriba. Sirve para el primer contacto con una empresa que encaja con tu servicio y que todavía no te conoce de nada.
[Nombre de tu empresa]
[Dirección] · [CP y localidad]
[Teléfono] · [[email protected]] · [tudominio.es]
[Localidad], [día] de [mes] de [año]
A la atención de [nombre del destinatario]
[Cargo] · [Empresa destinataria]
[Dirección de la empresa destinataria]
Asunto: [servicio concreto] para [necesidad concreta del destinatario]
Estimado/a [señor/señora] [apellido]:
Le escribo desde [nombre de tu empresa]. Nos dedicamos a [descripción de tu actividad en una línea, sin adjetivos] y trabajamos sobre todo con [tipo de cliente al que sirves] en [zona geográfica o sector]. Me pongo en contacto con usted porque [motivo concreto: han abierto una delegación nueva, publicaron una convocatoria, coincidimos en tal feria, les recomendó tal persona].
Por lo que conozco de empresas como la suya, [problema habitual del sector, descrito sin exagerar]. Nosotros lo abordamos [explicación en dos frases de cómo lo resuelves, con el método o el proceso, no con adjetivos]. En [número] años de actividad hemos [dato comprobable: número de proyectos, tipo de instalaciones, volumen atendido], y contamos con [certificación, homologación o seguro que tengas de verdad].
Lo que nos diferencia de la opción más habitual en este mercado es [diferencia real y verificable: plazo de respuesta, cobertura, forma de facturar, garantía que ofreces por escrito]. Si le encaja, le mando el dossier con [lo que contiene] y un presupuesto orientativo sin compromiso.
¿Le viene bien una llamada de quince minutos el [día 1] o el [día 2] por la mañana? Le llamo yo al número que me indique. Si prefiere el correo, respóndame con las dos o tres dudas principales y se las contesto por escrito.
Un saludo cordial,
[Nombre y apellidos]
[Cargo] · [Nombre de tu empresa]
[Teléfono directo] · [[email protected]]
Se adjunta: dossier de servicios ([n.º] páginas) y catálogo de referencias.
Modelo 2. Alta como proveedor u homologación
Cambia el objetivo: aquí no vendes un proyecto, pides entrar en una lista. El cuerpo se llena de capacidad, cobertura y documentación, y el cierre pide acceso al proceso, no una reunión.
Asunto: Solicitud de alta como proveedor de [categoría de suministro o servicio]
Estimado/a [nombre]:
[Nombre de tu empresa], con CIF [CIF], solicita su valoración como proveedor de [categoría concreta] para [empresa destinataria]. Operamos desde [año] en [actividad], con sede en [localidad] y cobertura en [zonas o comunidades autónomas].
Nuestra capacidad actual es de [dato de capacidad: unidades por mes, equipos disponibles, personas en plantilla, metros cuadrados de almacén]. El plazo medio de servicio que sostenemos con contrato es de [plazo] y trabajamos con [condiciones de pago habituales]. Disponemos de [certificaciones y seguros que realmente tengas: seguro de responsabilidad civil por importe de X, certificado de estar al corriente con la Seguridad Social y con la Agencia Tributaria, adhesión a tal norma].
Adjunto la documentación que suele pedirse en un alta de proveedor: escritura de constitución, certificados de estar al corriente de pago, póliza de responsabilidad civil, ficha de datos bancarios y relación de referencias con contacto autorizado. Si su procedimiento exige otros documentos o el alta en un portal concreto, indíquemelo y lo tramito esta misma semana.
Quedo pendiente de que me confirme el circuito de homologación y la persona con la que debo continuar.
Atentamente,
[Nombre y apellidos] · [Cargo]
[Teléfono directo] · [[email protected]]
Modelo 3. Reactivación de un cliente que ya te conoce
Más corta, sin presentaciones y con un motivo real para reaparecer. La peor versión de esta carta es la que dice «pasaba a saludar»; la buena trae algo nuevo.
Asunto: [novedad concreta] para el [proyecto o servicio] que hicimos en [año]
Hola [nombre]:
Hace [tiempo] que trabajamos juntos en [proyecto concreto]. Te escribo porque [novedad real: hemos incorporado tal servicio, ha cambiado la normativa que os afectaba, tenemos disponibilidad en tal fecha, hemos bajado el plazo de entrega a X días].
Si [situación que probablemente tenga ahora], esto os puede venir bien porque [beneficio explicado sin adjetivos]. No hace falta que cambies nada de lo que ya tienes montado: [aclaración de compatibilidad o de alcance].
¿Te llamo el [día] a las [hora] y lo vemos en diez minutos? Si no es buen momento, dime cuándo y lo dejamos para más adelante sin problema.
Un abrazo,
[Nombre] · [Teléfono]
Modelo 4. Candidatura espontánea de una persona a una empresa
Aquí no hay oferta publicada. La carta tiene que justificar por qué escribes a esa empresa y no a otras cincuenta, y esa justificación se nota enseguida si es de verdad o si es un copiar y pegar.
[Nombre y apellidos] · [Localidad, provincia]
[Teléfono] · [[email protected]] · [perfil de LinkedIn]
[Localidad], [día] de [mes] de [año]
A la atención de [nombre del responsable de selección o del área]
[Cargo] · [Empresa]
Asunto: Candidatura para el área de [departamento o función]
Estimado/a [señor/señora] [apellido]:
Soy [nombre], [profesión o titulación] con [número] años de experiencia en [ámbito concreto]. Le escribo porque sigo lo que hacen en [empresa] desde [motivo real: un proyecto que conoces, una apertura, una línea de producto, un cambio de normativa que os afecta] y me gustaría trabajar en [área concreta].
En mi último puesto en [tipo de empresa, sin necesidad de nombrarla si tienes un acuerdo de confidencialidad] me encargaba de [dos o tres responsabilidades concretas]. Lo que mejor sé hacer es [habilidad concreta], y lo he demostrado en [situación concreta y resultado comprobable: reduje el plazo de cierre contable de X a Y días, llevé una cartera de Z clientes, monté el proceso de tal cosa desde cero].
Del perfil que suelen buscar en [área], cumplo [requisito 1], [requisito 2] y [requisito 3]. En [requisito que no cumples del todo] tengo [formación en curso o experiencia adyacente], y prefiero decírselo ahora que descubrirlo los dos en la primera semana.
Le adjunto mi currículum. Estoy disponible para una entrevista cuando le venga bien, en persona o por videollamada, y puedo incorporarme en [plazo real].
Gracias por su tiempo.
[Nombre y apellidos]
[Teléfono] · [[email protected]]
Modelo 5. Respuesta a una oferta publicada
Con oferta delante, la carta se convierte en una comprobación punto por punto. Coge los requisitos del anuncio y contéstalos en el mismo orden: quien criba agradece no tener que buscarlos.
Asunto: [Nombre del puesto] — referencia [código de la oferta]
Estimado/a [nombre o «responsable de selección»]:
Me presento a la oferta de [puesto] publicada en [portal o web] el [fecha], con referencia [código].
Repaso los requisitos tal como aparecen en el anuncio:
— [Requisito 1]: [cómo lo cumples, con el dato concreto].
— [Requisito 2]: [cómo lo cumples].
— [Requisito 3]: [cómo lo cumples].
— [Requisito valorable]: [lo que tengas; si no lo tienes, dilo y explica qué has hecho que se le parezca].
Más allá de la lista, lo que creo que aporto a [empresa] es [una frase con la contribución concreta, ligada a lo que hace la empresa, no a lo que quieres tú].
Adjunto currículum y [documento que pida la oferta: portafolio, certificados, carta de recomendación]. Quedo a su disposición para una entrevista y puedo incorporarme en [plazo].
Un saludo,
[Nombre y apellidos] · [Teléfono] · [[email protected]]
Modelo 6. La versión corta para el cuerpo de un correo
Cuando el canal es el correo electrónico frío, esto es lo que va en el cuerpo. La carta larga viaja en PDF adjunto, si es que la mandas.
Asunto: [servicio] para [empresa destinataria]
Hola [nombre]:
Soy [nombre] de [empresa]. Hacemos [actividad en cinco palabras] para [tipo de cliente] en [zona].
Te escribo porque [motivo concreto y verificable]. Con empresas parecidas a la tuya solemos [resultado concreto que puedes demostrar], y lo hacemos [cómo, en una frase].
¿Tiene sentido que hablemos quince minutos esta semana? Si no es el momento, dímelo y no insisto.
[Nombre] · [Cargo] · [Teléfono]
PD: te dejo adjunto el dossier por si prefieres verlo antes de decidir.
Sobre los modelos: están escritos con campos entre corchetes a propósito. Rellenar un hueco con una cifra que no has medido o con un cliente que no te ha dado permiso convierte una carta correcta en un problema. Si un bloque no tienes con qué llenarlo, quítalo: una carta más corta y cierta rinde más que una larga con relleno.
Cómo adaptar la plantilla en Word paso a paso
El archivo que descargas es un .docx, así que se abre igual en Microsoft Word, en LibreOffice Writer, en Google Docs y en Pages. Cambia poco entre programas, pero conviene saber dónde está cada cosa.
Sustituye los campos sin dejarte ninguno
Todos los huecos van marcados entre corchetes. La forma rápida de no olvidar ninguno es usar buscar y reemplazar: en Word, Ctrl+B para buscar (o Ctrl+L para reemplazar) y escribir un corchete de apertura. Cuando la búsqueda no devuelva resultados, has terminado. Repite la comprobación después de la última lectura, porque el corchete olvidado siempre aparece en la copia que ya has enviado.
Orden recomendado: primero los datos fijos que no cambian entre envíos (tu empresa, tu firma, tus teléfonos) y guardas ese archivo como tu plantilla base; después, en una copia, los datos del destinatario. Así no reescribes lo mismo veinte veces ni te arriesgas a mandar la carta con el nombre del cliente anterior, que es el fallo más humillante de todos.
Formato: márgenes, tipografía y espacio
- Tamaño y márgenes: A4 con márgenes de 2 a 2,5 cm por lado. Si necesitas ganar espacio, baja antes el interlineado que el margen.
- Tipografía: una sola familia para todo el documento, entre 11 y 12 puntos para el cuerpo. Las tipografías de palo seco (Calibri, Arial, Helvetica, Inter) se leen mejor en pantalla; las de remate (Garamond, Times New Roman) quedan bien impresas. Mezclar tres tipos es lo que hace que un documento parezca casero.
- Interlineado: 1,15 o 1,5. Con 1,0 el texto se apelmaza y la lectura en diagonal deja de funcionar.
- Alineación: a la izquierda. El texto justificado abre calles blancas irregulares cuando hay palabras largas, y en una carta de una página no aporta nada.
- Color: negro o gris muy oscuro para el texto. Reserva el color corporativo para el logotipo y, como mucho, para una línea separadora.
- Espacio en blanco: párrafos de tres o cuatro líneas con un espacio entre ellos. Un bloque de doce líneas seguidas no lo lee nadie.
Guarda y nombra bien el archivo
Manda PDF salvo que te pidan lo contrario. El PDF conserva el formato en cualquier ordenador y no se puede modificar por accidente; el .docx se descuadra si el destinatario no tiene tu tipografía instalada. En Word, Archivo → Guardar como → PDF, o Exportar; en LibreOffice, el botón de exportar directamente a PDF.
El nombre del archivo forma parte del mensaje. Carta_presentacion_TuEmpresa_2026.pdf o CartaPresentacion_NombreApellido.pdf se archivan solos. documento1.pdf o carta definitiva final v3 BUENA.pdf dicen de ti más de lo que te gustaría.
Correo o adjunto: cómo enviarla
Si mandas la carta por correo electrónico, no la pegues entera en el cuerpo y además la adjuntes: eliges una cosa. Lo que suele funcionar es la versión corta en el cuerpo (modelo 6) y el PDF completo adjunto, con un asunto que ya diga de qué va. Evita adjuntar cinco archivos: un PDF con la carta y el dossier unidos pesa menos y se abre una sola vez.
Si la mandas impresa, usa papel de al menos 90 gramos, imprime a una cara y firma en azul para que se distinga del texto. Para una solicitud que vaya a un registro administrativo, guarda copia sellada o el justificante del registro electrónico.
Errores frecuentes que hunden una carta de presentación
Estos son los que se repiten más, ordenados de mayor a menor daño.
- Hablar de ti todo el rato. Cuenta los «nosotros» y los «usted / su empresa» del borrador. Si ganan los primeros por goleada, reescribe. El destinatario no está interesado en tu trayectoria hasta que le has explicado qué gana él.
- Mandar la misma carta a cien empresas. Se nota siempre, sobre todo en el primer párrafo. Personaliza al menos el motivo del contacto y una referencia concreta a la empresa destinataria; el resto puede ser plantilla.
- Inventar credenciales o casos de éxito. Números redondeados hacia arriba, clientes que no te han autorizado a nombrarlos, certificaciones caducadas. Una llamada de verificación desmonta el envío entero y te cierra esa puerta para siempre.
- El asunto genérico. «Presentación», «Colaboración», «Propuesta comercial». Si el asunto no dice qué hay dentro, el correo se queda sin abrir.
- No pedir nada. Cerrar con «quedamos a su disposición» deja el siguiente paso en manos de alguien que no lo va a dar. Pide una acción con fecha.
- Pasarse de largo. Dos páginas de carta significan que no has decidido qué es lo importante. Corta hasta que quepa en una.
- Faltas de ortografía y el nombre mal escrito. Revisa el nombre del destinatario y el de su empresa carácter a carácter. Pasa el corrector, y después léela en voz alta: el corrector no detecta «haber» por «a ver» ni una concordancia rota.
- Adjuntos que no llegan o que pesan demasiado. Comprueba que el adjunto va, que abre y que ocupa menos de lo que aguanta un correo corporativo medio. Un enlace a una carpeta compartida que pide permiso es peor que no mandar nada.
- Tono de folleto. Superlativos encadenados, «soluciones integrales», «sinergias», «apostamos por la excelencia». No dicen nada y suenan a texto reciclado.
- Firmar como «el equipo». Una carta la firma una persona con nombre, cargo y teléfono directo. Firmar de forma colectiva quita responsabilidad y quita respuesta.
- Olvidar el corchete. Mandar «Estimado [nombre]» cierra la conversación en la primera línea.
- Copiar el currículum en la carta. Si la carta repite el currículum, sobra una de las dos. La carta explica, el currículum enumera.
Prueba del pasillo: si le enseñas la carta a alguien que no conoce tu negocio y en diez segundos no sabe decirte a qué te dedicas y qué le pides, la carta no está terminada.
Qué cambia según el canal y según el sector
El mismo contenido se comporta distinto según por dónde entre. La tabla resume qué ajustar en cada caso.
| Canal | Extensión que admite | Qué es lo que decide | Ajuste principal |
|---|---|---|---|
| Correo electrónico frío | 90-140 palabras en el cuerpo | Remitente y asunto | Una idea, una prueba, una pregunta cerrada |
| PDF adjunto | 250-400 palabras, 1 página | Que el correo se haya abierto antes | Diseño limpio y nombre de archivo claro |
| Carta impresa | 250-350 palabras | El sobre y el encabezado | Papel de gramaje alto y firma manuscrita |
| Formulario web de contacto | Lo que permita el campo | El primer renglón visible | Ir al grano y dejar teléfono |
| Mensaje en LinkedIn | 3-5 líneas | Foto, titular y primera frase | Nada de adjuntos; una pregunta y un enlace |
| Portal de licitación o de proveedores | 300-400 palabras | Que cumplas los requisitos formales | Lenguaje administrativo y documentación completa |
Diferencias por sector
No hace falta reinventar la carta para cada sector, pero sí mover el peso de un bloque a otro:
- Industria y construcción. Manda la capacidad y la solvencia: certificaciones, seguros, plazos, medios propios frente a subcontratación. El diseño importa menos que la ficha técnica.
- Servicios profesionales (asesoría, abogacía, ingeniería). Manda la especialización. Decir «llevamos fiscalidad de sociedades patrimoniales» pesa más que decir «asesoramiento integral».
- Comercio y distribución. Mandan las condiciones: catálogo, plazos de entrega, mínimos de pedido, política de devoluciones y margen para el distribuidor.
- Sector público. Manda la forma. Si hay un pliego o un procedimiento, síguelo al pie de la letra: la mejor carta del mundo se descarta por faltar un certificado o por presentarla fuera de plazo.
- Creativos y comunicación. Manda la muestra. La carta debe llevar a un portafolio que se abra en un clic, y el propio diseño de la carta ya es parte de la muestra.
- Tecnología. Manda el encaje técnico: con qué sistemas te integras, qué stack manejas, cómo se despliega. La palabrería se detecta rápido en este sector.
Seguimiento: qué hacer después de enviarla
Una carta enviada y olvidada es media carta. El seguimiento es donde se cierra la mayoría de las conversaciones, y hacerlo bien es cuestión de cadencia y de educación.
Cadencia razonable
Un primer recordatorio a los cinco o siete días laborables, un segundo a las dos semanas del primero, y ahí paras. Tres toques en total, incluyendo el envío inicial. Insistir más allá no consigue clientes, consigue bloqueos. Y cada toque tiene que aportar algo nuevo: un dato, un caso, una disponibilidad, un cambio de normativa. Reenviar el mismo correo con un «¿lo has visto?» es lo que convierte el seguimiento en molestia.
Plantilla de seguimiento
Asunto: Re: [asunto del envío original]
Hola [nombre]:
Te escribí el [fecha] sobre [tema en cinco palabras]. Lo dejo arriba por si se te traspapeló.
Añado una cosa que puede venirte bien: [dato nuevo, novedad o disponibilidad concreta].
Si ahora no es el momento, dímelo y te vuelvo a escribir dentro de [plazo] sin darte la lata mientras tanto. Y si el interlocutor correcto es otra persona, agradezco que me la indiques.
Gracias,
[Nombre] · [Teléfono]
Cómo leer la respuesta
- Silencio. No es un no. Puede ser mal momento, mal interlocutor o mal asunto. Prueba a cambiar la persona o el canal antes de descartar la empresa.
- «Mándame más información». Suele significar «no me has convencido pero no quiero decirte que no». Responde con algo concreto y pide una fecha, no mandes otro dossier genérico.
- «Ahora no». Es la mejor respuesta negativa que existe. Pregunta cuándo sí, apúntalo y cumple la fecha.
- «No, gracias». Da las gracias, borra el contacto de la secuencia y déjalo estar. Respetar un no es lo que te deja la puerta abierta dentro de dos años.
Repaso final antes de enviar
- El nombre del destinatario y el de su empresa están bien escritos.
- No queda ningún corchete sin sustituir.
- El asunto dice qué hay dentro.
- Cada dato que doy es verificable si alguien llama a comprobarlo.
- Hay una petición concreta con fecha.
- Cabe en una página y los párrafos tienen menos de cinco líneas.
- El archivo va en PDF y con un nombre reconocible.
- Los adjuntos que anuncio son los que realmente van.
- He leído la carta en voz alta y no tropiezo en ninguna frase.
Qué dice la ley sobre enviar cartas comerciales en frío
Si la carta va a una empresa por correo postal, apenas hay debate. Si va por correo electrónico y contiene una oferta comercial, entras en dos marcos distintos que conviene conocer antes de comprar una base de datos de contactos. Lo que sigue es un resumen general para orientarte, no un dictamen: cada campaña tiene sus matices y, si vas a hacer envíos masivos, lo sensato es que un abogado o un especialista en protección de datos revise tu caso concreto.
Datos de empresa frente a datos de persona
El Reglamento (UE) 2016/679, el RGPD, protege datos de personas físicas. Los datos de una persona jurídica como tal —la razón social, el CIF, el correo genérico de info@— no son datos personales y quedan fuera de ese reglamento. En cuanto escribes a «[email protected]» o apuntas el móvil de una persona concreta, ya estás tratando datos personales, aunque sea en un contexto profesional.
Para ese caso, el artículo 19 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales presume amparado en el interés legítimo del artículo 6.1.f del RGPD el tratamiento de los datos de contacto profesional de quienes prestan servicios en una persona jurídica, siempre que se limite a lo necesario para la localización profesional y que la finalidad sea relacionarse con esa persona jurídica, no con el individuo. Lo mismo se aplica a empresarios individuales y a profesionales que ejercen por su cuenta cuando les escribes por su actividad.
El correo electrónico comercial tiene una regla propia
Aquí entra el artículo 21 de la Ley 34/2002 de servicios de la sociedad de la información. Su regla general prohíbe enviar comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico o medios equivalentes que no hayan sido previamente solicitadas o autorizadas. La excepción del apartado segundo es la que usa casi todo el mundo: sí se puede cuando existe una relación contractual previa, los datos se obtuvieron lícitamente en ese contexto y la comunicación se refiere a productos o servicios similares a los que ya se contrataron.
Traducido a la práctica: el correo frío a una dirección nominal, sin relación previa, se mueve en terreno delicado. Cuanto más se parezca tu envío a una comunicación individual y profesional —dirigida a una persona por su puesto, con un asunto pertinente a su trabajo, sin diseño de campaña ni imágenes promocionales— más defendible es. Cuanto más se parezca a un envío masivo con boletín, más expuesto estás.
Cuatro obligaciones que se olvidan siempre
- Identificarte. Toda comunicación comercial electrónica debe ser identificable como tal y dejar claro quién la envía. Nada de remitentes opacos ni asuntos engañosos.
- Ofrecer la baja. Hay que dar un medio sencillo y gratuito para oponerse a recibir más comunicaciones, y ese medio tiene que funcionar de verdad. Un enlace roto es peor que no ponerlo.
- Informar del tratamiento. Cuando los datos no los has obtenido de la propia persona, el artículo 14 del RGPD te obliga a informarle de quién eres, qué tratas, con qué base y de dónde salieron sus datos, en un plazo razonable desde que los obtuviste.
- Respetar la oposición al instante. El derecho de oposición al marketing directo del artículo 21 del RGPD no admite ponderación: si alguien dice que no, se para y se anota en una lista de exclusión para no volver a escribirle por error en la siguiente campaña.
La Agencia Española de Protección de Datos publica guías actualizadas sobre tratamientos con fines de mercadotecnia y sobre el uso del interés legítimo. Antes de lanzar una campaña grande, revisa la versión vigente en la web del organismo y consulta con un profesional: las sanciones por envíos no consentidos son reales y el ahorro de una consulta no compensa.
Preguntas frecuentes sobre la carta de presentación de empresa
¿Cuál es la longitud ideal de una carta de presentación de empresa?
Una página, entre 250 y 400 palabras. Si va en el cuerpo de un correo, entre 90 y 140. La razón no es estética: por encima de una página el lector deja de escanear y pospone la lectura, y una carta pospuesta no se lee nunca. Si te sobra material, mételo en el dossier adjunto.
¿Se puede usar la misma carta para varias empresas?
La estructura y la parte de propuesta de valor sí. El primer párrafo, el asunto y la petición del cierre no: ahí es donde se ve si has mirado a quién escribes. Con cambiar esos tres bloques, personalizar una carta te lleva cinco minutos.
¿Es mejor enviarla en Word o en PDF?
En PDF, salvo que te pidan expresamente el editable. El PDF conserva tipografías, márgenes y saltos de página en cualquier dispositivo, mientras que un .docx puede descuadrarse si el destinatario no tiene tus fuentes. Guarda tú la versión en Word para poder editarla la próxima vez.
¿Hay que poner el CIF de la empresa en la carta?
En una carta comercial dirigida a un cliente no hace falta, aunque no sobra si va en el pie. En una solicitud de alta como proveedor, en una respuesta a una licitación o en cualquier escrito que vaya a un registro administrativo, ponlo: forma parte de la identificación y evita una subsanación.
¿Qué diferencia hay entre carta de presentación y dossier de empresa?
La carta es una página que abre la puerta y pide algo. El dossier son entre cinco y veinte páginas que explican servicios, equipo, referencias y forma de trabajar, y se lee cuando ya hay interés. Mandar el dossier sin carta es como entregar un catálogo sin decir quién eres; mandar la carta sin dossier funciona perfectamente si el cierre lleva a una llamada.
¿Cómo empiezo si no sé el nombre del destinatario?
Antes de rendirte, prueba la web de la empresa, LinkedIn y una llamada a centralita preguntando por el cargo, no por la persona. Si aun así no hay manera, dirígela al puesto: «A la atención del responsable de compras». Deja «Estimados señores» como último recurso, porque abre la carta admitiendo que no has investigado nada.
¿Qué pongo si mi empresa acaba de empezar y no tengo referencias?
Lo que tengas de verdad: la experiencia previa de las personas que la forman, la formación técnica, los medios con los que cuentas, las condiciones que puedes ofrecer y el compromiso concreto que estás dispuesto a firmar. Que seas nuevo no es un problema si lo compensas con claridad y con una garantía por escrito. Inventar una cartera de clientes sí es un problema.
¿Debo poner precios en la carta de presentación?
Como norma, no. La carta abre la conversación y el precio sin contexto invita a compararte con quien cobre menos. La excepción es cuando el precio es tu argumento principal y puedes sostenerlo, o cuando el destinatario ya ha pedido una cifra orientativa. En ese caso da una horquilla y explica qué la mueve.
¿Cómo firmo una carta que se envía por correo electrónico?
Con nombre, apellidos, cargo, teléfono directo y correo. Si adjuntas el PDF, ahí puedes incluir una firma escaneada, aunque no es obligatoria en una carta comercial. Para documentos que requieran validez formal —una solicitud a una administración, por ejemplo— lo que corresponde es la firma electrónica, no una imagen pegada.
¿Cuántas veces puedo hacer seguimiento sin resultar pesado?
Dos recordatorios después del envío inicial, separados una semana el primero y dos el segundo, y cada uno con algo nuevo que aportar. A partir de ahí, deja pasar unos meses y vuelve con un motivo distinto. Insistir cada tres días quema el contacto y, en el peor caso, te lleva a la carpeta de correo no deseado del dominio entero.
¿La carta de presentación de empresa sirve para una candidatura de empleo?
Comparte el esqueleto, pero no la copies tal cual. En la candidatura el sujeto eres tú, la prueba es tu experiencia y el cierre pide una entrevista, no una reunión comercial. Tienes el modelo 4 y el modelo 5 de esta guía escritos para ese caso, y una plantilla específica en la sección de currículum del sitio.
¿Puedo enviar la carta por correo electrónico a una lista comprada?
No es buena idea. Una lista comprada no te acredita el origen lícito de los datos, y sin ese origen no puedes sostener ni el interés legítimo del RGPD ni la excepción del artículo 21 de la LSSI. Además, las direcciones de listas compradas suelen estar sucias y disparan las tasas de rebote, con lo que acabas dañando la reputación de tu dominio. Construye tu propia lista a partir de contactos identificados uno a uno.
¿Qué extensión de archivo acepta mejor un portal de proveedores?
Casi todos piden PDF, y muchos ponen un límite de tamaño por documento. Si el portal rechaza tu archivo, suele ser por peso: exporta el PDF con las imágenes comprimidas o quita el logotipo en alta resolución. Nombra cada documento como pida el pliego, porque los sistemas de registro emparejan por nombre.
¿Conviene incluir enlaces en la carta?
Uno o dos, no más, y que apunten a algo que se abra sin registro previo: tu web, un portafolio, una ficha de producto. Un enlace a una carpeta compartida que pide permiso es una puerta cerrada. Si la carta va impresa, escribe la dirección completa en texto y olvídate de los códigos QR salvo que sepas que tu destinatario los usa.
Otras plantillas que te pueden servir
Si el contexto de tu envío es otro, estas plantillas de la misma casa cubren los casos vecinos y se descargan igual de gratis:
- Plantilla de carta de presentación para acompañar un currículum.
- Carta de motivación, cuando lo que se valora es el porqué y no el qué.
- Carta de solicitud de empleo para responder a una oferta concreta.
- Carta formal, la base neutra para cualquier escrito serio.
- Carta de agradecimiento profesional para después de una reunión o una entrevista.
- Plantillas de presupuesto, el documento que suele ir detrás de una carta comercial que funciona.
- Plantilla de carta en Word si prefieres partir de un documento en blanco con el formato ya montado.
Cómo hemos preparado esta guía
El contenido lo redacta y mantiene el equipo editorial de PlantillaGratis a partir de la propia plantilla que se descarga, de la práctica habitual de redacción comercial y administrativa en España, y de las normas citadas por su referencia oficial para que puedas comprobarlas tú mismo. No hemos hecho encuestas propias, no tenemos un panel de reclutadores ni publicamos valoraciones de usuarios de esta plantilla: cuando no hay un dato medido, lo decimos y explicamos el criterio en cualitativo.
Las referencias legales que aparecen son de consulta general y estaban vigentes al revisar esta página. La normativa cambia: antes de apoyar una decisión en lo que lees aquí, comprueba la versión consolidada en el Boletín Oficial del Estado y, si la campaña es de cierto tamaño, consulta con un profesional. Si detectas un error, escríbenos al correo del pie de página y lo corregimos.
Recomendación
La carta de presentación es lo primero que leen de ti y casi nadie le dedica el tiempo que merece. Guardar tus mejores versiones y reutilizarlas te ahorra media hora en cada envío.
Algunos enlaces son de afiliado: si compras o te registras a través de ellos podemos llevarnos una pequeña comisión, sin coste extra para ti. El enlace lleva a una búsqueda temática en la tienda, no a un producto que hayamos probado.